IBM tardó un año en sacar su ordenador personal y, para ir rápido, hizo tres cosas impensables en aquella casa: comprar los componentes fuera, publicar toda la documentación técnica y dejar que Microsoft licenciara su sistema operativo a quien quisiera. Fundó el estándar y perdió el control del mismo el mismo día.
En corto. No fue el mejor ordenador de 1981 ni de lejos. Fue el que traía tres letras en la carcasa que un director de compras podía defender en una reunión, y el que cualquiera podía copiar legalmente.
Ficha técnica del IBM PC 5150
Presentación
12 de agosto de 1981
Procesador
Intel 8088 a 4,77 MHz
Memoria base
16 KB en la configuración más barata
Almacenamiento
Casete, o disquete de 5¼ como opción
Sistema
PC DOS, escrito por Microsoft
Documentación
Manual técnico con el listado de la BIOS
Consecuencia
Clones legales en menos de dos años
Por qué IBM hizo lo contrario de lo que solía
La casa que fabricaba todo lo suyo, desde el chip hasta el tornillo, montó un equipo pequeño en Florida con una orden sencilla: sacar un ordenador personal en un año. A esa velocidad no daba tiempo a diseñar nada desde cero.
Así que compraron el procesador a Intel, el sistema operativo a Microsoft y casi todo lo demás en el mercado. La máquina se montó con piezas que cualquiera podía comprar igualmente.
- El encargo. Un ordenador personal en doce meses.
- La consecuencia. Componentes comprados fuera, no diseñados.
- La decisión. Publicar el manual técnico completo.
- El resultado. Cualquiera podía construir uno igual.

La BIOS, que era lo único propio
De toda la máquina, la única pieza que IBM sí había escrito era la BIOS: el programa en memoria de sólo lectura que arranca el equipo y habla con el hardware. Y estaba impresa, línea a línea, en el manual técnico que se vendía en cualquier sitio.
Eso convirtió la copia en un problema jurídico y no técnico. Compaq resolvió el problema con un procedimiento que se ha contado mil veces desde entonces: un equipo escribió la especificación de qué hacía la BIOS, y otro equipo, que no había visto nunca el código original, escribió una nueva desde esa especificación.
Por qué funcionó. El procedimiento de sala limpia no es un truco: demuestra que el segundo equipo no pudo copiar lo que nunca vio. Es el mismo razonamiento que se sigue usando hoy para reimplementar interfaces ajenas.
El contrato con Microsoft
Es la parte que más consecuencias tuvo y la que menos se ve en las fotos. IBM encargó el sistema operativo a Microsoft, y Microsoft conservó el derecho a venderlo a otros fabricantes.
Cuando aparecieron los clones, ya había un sistema operativo compatible esperándoles. La plataforma dejó de ser de IBM y pasó a ser de todos, que en la práctica significó que pasó a ser de Intel y de Microsoft.
Lo que IBM creyó vender
- Un ordenador con su marca.
- Un accesorio para grandes cuentas.
- Un mercado pequeño y controlado.
- Un producto más del catálogo.
Lo que IBM creó en realidad
- Un estándar abierto de facto.
- La arquitectura dominante durante décadas.
- Un mercado enorme y ajeno.
- El negocio de Intel y de Microsoft.

Lo que quedó
Cuarenta y cuatro años después, un ordenador actual sigue arrancando con un procedimiento que es descendiente directo de aquél, y sigue habiendo compatibilidad con decisiones que se tomaron en 1981 por falta de tiempo.
La lección es incómoda para quien fabrica: el estándar se lo queda quien consigue que otros lo adopten, no quien lo inventa.
IBM abrió la documentación para que se hicieran accesorios. Y se hicieron ordenadores enteros.
Thalvas Von Wierhem
Preguntas frecuentes
¿Era el mejor ordenador de su época?
No. Había máquinas domésticas más capaces en gráficos y sonido. Lo que tenía el PC era el logotipo de IBM, que en 1981 abría la puerta de cualquier departamento de compras.
¿Cómo pudieron copiarlo legalmente?
Porque casi todos los componentes se compraban en el mercado. Lo único propio era la BIOS, y se reimplementó con un procedimiento de sala limpia: un equipo describía qué hacía y otro, que no había visto el código, la reescribía.
¿Por qué perdió IBM el control?
Sobre todo por el contrato con Microsoft, que conservó el derecho a licenciar el sistema operativo a otros fabricantes. Cuando llegaron los clones, ya tenían sistema.
¿Queda algo de aquella máquina hoy?
Bastante más de lo que parece. La compatibilidad hacia atrás ha conservado decisiones de 1981 en el arranque y en la organización de la memoria de los equipos actuales.
Veredicto: ganó la plataforma, perdió el dueño
El 5150 es el ejemplo más claro que existe de que abrir un diseño crea un mercado y a la vez lo regala. IBM consiguió exactamente lo que buscaba y perdió lo que no sabía que tenía.
Cuarenta años después, todavía se estudia en las escuelas de negocio. Y todavía hay quien toma la decisión contraria pensando que es más lista.
Del soporte en el que arrancaba todo aquello, el disquete de 5¼.
Imagen destacada: IBM PC 5150 de 1981 expuesto en el Computer History Museum, fotografía de The wub, licencia CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons.




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