El disipador de una tarjeta gráfica tiene que evacuar más calor que el del procesador, en menos espacio y con la restricción de no estorbar a las ranuras de al lado. De ahí salen casi todas sus decisiones de diseño, incluida la de por qué los ventiladores están parados cuando enciendes el ordenador.
En corto. El modo semipasivo apaga los ventiladores por debajo de cierta temperatura y asusta a mucha gente que cree que la tarjeta está rota. Y las almohadillas térmicas de la memoria son la pieza que más se degrada con los años.
Qué es esto. Una explicación, no un análisis con nota. No tengo banco de pruebas para medir esto, así que no hay cifras propias ni puntuación: cada dato lleva su origen al lado. El manual de la casa lo prefiere así antes que inventar un 8,5 para rellenar una rúbrica.
Ficha técnica del disipador de una tarjeta gráfica
Qué enfría
El chip gráfico, la memoria y la alimentación
Contacto con el chip
Pasta térmica o metal líquido, según modelo
Contacto con memoria
Almohadillas térmicas de silicona
Modo semipasivo
Ventiladores parados por debajo de cierta temperatura
Diseño de turbina
Expulsa el aire fuera de la caja
Diseño abierto
Suelta el aire dentro de la caja
Lo que se degrada
La pasta y las almohadillas, con los años
Los ventiladores parados no son un fallo
Casi todas las tarjetas actuales mantienen los ventiladores completamente detenidos mientras la temperatura está por debajo de un umbral, que suele rondar los cincuenta o sesenta grados.
Eso significa que en escritorio, navegando o viendo vídeo, la tarjeta es absolutamente silenciosa. Y significa también que mucha gente abre la caja convencida de que los ventiladores están rotos.
Cómo comprobarlo. Cualquier utilidad de monitorización muestra la temperatura del chip y la velocidad de los ventiladores. Si la temperatura sube y los ventiladores arrancan solos, está funcionando como debe. Si sube y no arrancan, entonces sí hay un problema.
Turbina o abierto
El diseño de turbina aspira por un extremo y expulsa el aire por la ranura trasera, fuera de la caja. Es más ruidoso y algo menos eficaz, pero no calienta el interior del equipo.
El diseño abierto, con dos o tres ventiladores, sopla directamente contra el bloque de aletas. Es mucho más silencioso y eficaz, con la contrapartida que recoge la columna de la derecha.
Turbina
- Expulsa el aire fuera de la caja.
- Más ruidosa para el mismo calor.
- Ideal en cajas pequeñas o con varias tarjetas.
- Cada vez menos común.
Abierto
- Suelta el aire dentro de la caja.
- Mucho más silencioso.
- Necesita que la caja extraiga bien.
- Es el diseño dominante hoy.
Las almohadillas térmicas
El chip gráfico lleva pasta, igual que un procesador. Pero la memoria y los componentes de alimentación están a distintas alturas, así que se usan almohadillas de silicona de grosores concretos para salvar esa distancia.
Esas almohadillas se endurecen y pierden conductividad con los años. En tarjetas de cinco o seis años es habitual encontrar temperaturas de memoria mucho más altas de lo normal, y sustituirlas es lo que más resultado da en un mantenimiento.
- Año uno. Todo en su sitio, temperaturas normales.
- Año tres. La pasta del chip empieza a secarse.
- Año cinco. Las almohadillas se endurecen y la memoria sube.
- El mantenimiento. Pasta nueva y almohadillas del grosor exacto.
El grosor importa: poner una almohadilla más fina de la cuenta deja hueco y una más gruesa impide que el disipador apoye bien en el chip. Hay listas publicadas por modelo.
El polvo, que es la causa más frecuente
Antes de plantearse cambiar pasta o almohadillas, conviene mirar el bloque de aletas. Una tarjeta que lleva años en una caja sin filtros acumula una capa de polvo compacta entre las aletas que reduce el paso de aire drásticamente.
Limpiarla con aire a presión, sujetando los ventiladores para que no giren libres, resuelve la mayoría de los casos de temperaturas altas sin desmontar nada.
- Ventiladores parados en reposo: es normal, no es una avería.
- Antes de nada, limpia el polvo entre las aletas.
- Sujeta los ventiladores al soplar: girar libres los estropea.
- Y si la memoria va caliente en una tarjeta vieja, son las almohadillas.
Preguntas frecuentes
¿Por qué no giran los ventiladores de mi gráfica?
Porque está en modo semipasivo: los mantiene parados por debajo de cierta temperatura. Es el comportamiento normal en escritorio y sirve para que el equipo sea silencioso.
¿Es mejor una gráfica de turbina o de ventiladores abiertos?
Los abiertos son más silenciosos y eficaces, pero sueltan el calor dentro de la caja. La turbina lo expulsa fuera y tiene sentido en cajas pequeñas o con varias tarjetas.
¿Hay que cambiar la pasta de la gráfica?
En tarjetas de varios años puede compensar, sobre todo junto con las almohadillas térmicas de la memoria, que se endurecen con el tiempo. Antes conviene limpiar el polvo, que suele ser la causa.
¿Por qué hay que sujetar los ventiladores al limpiar?
Porque el aire a presión los hace girar muy por encima de su velocidad de diseño, y eso daña los rodamientos.
Lo bueno y lo malo
Lo que nos gustó
- El modo semipasivo hace el equipo silencioso en escritorio.
- Los diseños abiertos actuales enfrían muy bien y hacen poco ruido.
- El mantenimiento es sencillo y muy efectivo.
Lo que no
- El aire caliente se queda dentro de la caja.
- Las almohadillas térmicas se degradan y nadie lo cuenta.
- Limpiar mal los ventiladores los estropea.
Veredicto: silencioso en reposo, y con mantenimiento pendiente
Los disipadores de gráfica actuales están muy bien resueltos: silenciosos en escritorio, eficaces en carga y con una gestión de temperatura que funciona sola.
Lo que no se cuenta es que envejecen. Pasta y almohadillas tienen fecha, y una tarjeta de cinco años agradece un mantenimiento mucho más de lo que la gente supone.
De lo que hay debajo de ese disipador y de cómo leerlo, la memoria de la gráfica.
Imagen destacada: disipador de tres ventiladores de una MSI GeForce RTX 3070 Ventus 3X, fotografía de TheStriker, licencia CC BY 4.0 vía Wikimedia Commons.




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