Dos tarjetas gráficas con la misma cantidad de memoria pueden estar a una distancia enorme la una de la otra. La cifra de gigabytes es la que se anuncia y es la que menos informa: lo que decide cuánto dato puede mover la tarjeta por segundo es el ancho del bus multiplicado por la velocidad de la memoria.
En corto. Mira tres cosas: cantidad de memoria, tipo de memoria y ancho del bus. La primera decide si algo cabe; las otras dos, a qué velocidad se mueve. Un recorte de bus es la forma más silenciosa de abaratar una tarjeta.
Qué es esto. Una explicación, no un análisis con nota. No tengo banco de pruebas para medir esto, así que no hay cifras propias ni puntuación: cada dato lleva su origen al lado. El manual de la casa lo prefiere así antes que inventar un 8,5 para rellenar una rúbrica.
Ficha técnica de la memoria de una tarjeta gráfica
Cantidad
Cuánto cabe: texturas, modelos, fotogramas intermedios
Tipo
GDDR6, GDDR6X, GDDR7… cada uno más rápido
Ancho del bus
128, 192, 256 o 384 bits, habitualmente
Ancho de banda
El producto de velocidad por ancho de bus
Qué pasa si falta memoria
Se tira de la del sistema, y se hunde el rendimiento
Qué pasa si falta ancho de banda
Rendimiento más bajo, pero estable
Lo que se anuncia
Casi siempre sólo la cantidad
Cantidad y velocidad son problemas distintos
Quedarse sin memoria y tener memoria lenta producen síntomas muy diferentes. Si falta cantidad, la tarjeta empieza a usar la memoria del sistema a través de la ranura, que es un orden de magnitud más lenta: el rendimiento no baja, se desploma, con tirones bruscos.
Si la memoria es suficiente pero lenta, el rendimiento es menor pero constante. Es una limitación mucho menos molesta, aunque figure peor en un gráfico de barras.
Falta cantidad
- Tirones bruscos e irregulares.
- Rendimiento que se desploma al subir texturas.
- Empeora con el tiempo, según exigen los programas.
- No tiene arreglo por software.
Falta ancho de banda
- Rendimiento menor pero estable.
- Se nota más a resoluciones altas.
- Se compensa en parte con caché.
- Molesta mucho menos en el uso diario.

El bus, que es donde se recorta
El ancho del bus es el número de bits que la tarjeta puede mover a la vez entre el chip y su memoria. Reducirlo abarata el diseño de forma considerable, porque simplifica el trazado de la placa y reduce el número de chips de memoria.
Por eso es habitual encontrar generaciones donde el modelo nuevo tiene un bus más estrecho que su equivalente anterior. La cifra de gigabytes puede subir mientras el ancho de banda total baja, y en la caja sólo aparece la primera.
Cómo detectarlo. Busca el ancho de banda en gigabytes por segundo, que muchos fabricantes publican, o multiplica tú: velocidad efectiva de la memoria por ancho del bus dividido entre ocho. Comparar esa cifra entre generaciones es bastante revelador.
La caché como parche
Las arquitecturas recientes han aumentado mucho la caché dentro del propio chip gráfico precisamente para compensar buses más estrechos: si el dato está en la caché, no hay que ir a buscarlo a la memoria.
Funciona bastante bien a resoluciones bajas, donde el conjunto de trabajo es menor, y pierde eficacia según sube la resolución. Por eso algunas tarjetas rinden muy bien en 1080p y se descuelgan en 4K comparadas con lo que sugiere su ficha.
- 1080p. El conjunto de datos cabe más veces en la caché.
- 1440p. Empieza a notarse el bus.
- 4K. La caché ya no compensa y manda el ancho de banda.
- Conclusión. Mira pruebas a la resolución a la que vas a jugar.

Cuánta memoria hace falta
Depende de la resolución y de lo que se haga. Lo que sí está claro es que la memoria es el componente de una gráfica que peor envejece: la potencia de cálculo se puede compensar bajando ajustes, y la falta de memoria no.
Por eso, ante dos tarjetas de rendimiento parecido, la que lleva más memoria suele ser mejor compra a tres o cuatro años vista, aunque hoy no se note la diferencia.
- Cantidad de memoria para que quepa; bus y tipo para que vaya rápido.
- Compara el ancho de banda entre generaciones, no sólo los gigabytes.
- Busca pruebas a tu resolución concreta.
- Y a igualdad de rendimiento, más memoria envejece mejor.
Preguntas frecuentes
¿Son mejores 16 GB que 12?
Sólo si el resto acompaña. La cantidad decide si algo cabe; la velocidad y el ancho del bus deciden a qué ritmo se mueve. Una tarjeta con más memoria y bus estrecho puede rendir peor.
¿Qué pasa si me quedo sin memoria de vídeo?
La tarjeta empieza a usar la memoria del sistema a través de la ranura, que es mucho más lenta. El resultado no es rendimiento algo menor: son tirones bruscos e irregulares.
¿Qué es el ancho del bus?
El número de bits que la tarjeta mueve a la vez entre el chip gráfico y su memoria. Multiplicado por la velocidad de la memoria da el ancho de banda total.
¿Por qué una tarjeta va bien en 1080p y peor en 4K?
Porque a resolución baja el conjunto de datos cabe más veces en la caché del chip y compensa un bus estrecho. Al subir la resolución, la caché deja de bastar.
Lo bueno y lo malo
Lo que nos gustó
- El ancho de banda es calculable con datos públicos.
- La caché grande compensa buses estrechos a resoluciones bajas.
- La cantidad de memoria es el dato que mejor predice el envejecimiento.
Lo que no
- Lo único que se anuncia es la cantidad.
- Recortar el bus abarata sin que se note en la caja.
- Las medias de rendimiento esconden el comportamiento por resolución.
Veredicto: tres números, y sólo se publica uno
La memoria de una tarjeta gráfica se vende por gigabytes porque es la cifra que todo el mundo entiende, y es la que menos explica su comportamiento.
Con el tipo de memoria y el ancho del bus en la mano, dos tarjetas que parecían equivalentes dejan de parecerlo. Los dos datos son públicos y tardas un minuto en buscarlos.
De la ranura por la que se conecta todo eso, las ranuras PCIe.
Imagen destacada: tarjeta gráfica Gigabyte GeForce RTX 3090 Eagle OC de 24 GB, fotografía de PantheraLeo1359531, licencia CC BY 4.0 vía Wikimedia Commons.




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