Saltar al contenido principal
Zona del zócalo de una placa base con la etapa de alimentación a la vista

El VRM: mira el metal, no el número de fases

El procesador no funciona con los doce voltios que le llega de la fuente: necesita algo más de un voltio, controlado con una precisión enorme y capaz de cambiar miles de veces por segundo. Convertir lo uno en lo otro es el trabajo del VRM, y es la parte de la placa que separa una buena de una justa.

En corto. Más fases reparten el trabajo y calientan menos, pero el número de fases que anuncia el fabricante no siempre es el número de fases reales. Lo que hay que mirar es la disipación y los componentes, no la cifra.

Qué es esto. Una explicación, no un análisis con nota. No tengo banco de pruebas para medir esto, así que no hay cifras propias ni puntuación: cada dato lleva su origen al lado. El manual de la casa lo prefiere así antes que inventar un 8,5 para rellenar una rúbrica.

Ficha técnica del VRM de una placa base

Qué hace

Convertir 12 V en poco más de 1 V, con precisión

Dónde está

Alrededor del zócalo, bajo los disipadores metálicos

Componentes

Bobinas, condensadores y etapas de potencia

Qué aporta cada fase

Reparte corriente y calor entre más piezas

El truco de marketing

Duplicadores contados como fases

Síntoma de VRM justo

El procesador baja frecuencia con carga sostenida

Lo que importa más

La disipación, no la cuenta de fases

Por qué hacen falta varias fases

Una sola etapa de conversión tendría que manejar toda la corriente que pide el procesador, que en los modelos de gama alta es considerable. Eso significa mucho calor concentrado en un punto.

Repartiendo el trabajo entre varias etapas que se turnan, cada una maneja una fracción, calienta menos y la tensión resultante es más estable. De ahí que las placas buenas tengan más.

  1. Una fase. Toda la corriente y todo el calor en un punto.
  2. Varias fases. Se turnan: cada una maneja una fracción.
  3. Resultado. Menos calor por componente y tensión más estable.
  4. Consecuencia. El procesador sostiene su frecuencia más tiempo.
Motherboard IBM Personal Computer 365 (Model 6589) with CPUx2 Pentium Pro (Socket 8)
Motherboard IBM Personal Computer 365 (Model 6589) with CPUx2 Pentium Pro (Socket 8). Foto: Berillxvi (CC0, Wikimedia Commons).

El truco de contar fases

Los fabricantes anuncian números como dieciséis o veinte fases. En bastantes casos no hay tantas etapas de control independientes: hay menos, con duplicadores que reparten la señal entre dos componentes cada uno.

Eso no es un fraude —funciona, y reparte calor— pero no es lo mismo que dieciséis fases reales, y la cifra se usa en publicidad como si lo fuera.

Cómo leer la cifra. Un anuncio de «16+2» puede ser dieciséis fases de verdad o ocho duplicadas. La diferencia está en el controlador, un dato que casi nunca aparece en la caja pero sí en los análisis técnicos independientes.

Lo que sí se puede mirar

Tres cosas accesibles sin abrir nada. Primera, el tamaño y la forma de los disipadores metálicos que cubren la zona: si son bloques con aletas, el fabricante se ha tomado en serio la disipación; si son chapas planas, menos.

Segunda, si hay un conector de ocho pines para el procesador o dos. Y tercera, qué dice el propio fabricante sobre el procesador más potente que admite la placa: ahí está, indirectamente, la respuesta.

VRM sobrado

  • Disipadores con aletas y masa.
  • Ocho más cuatro pines de alimentación.
  • Admite el procesador más potente de la familia.
  • Temperatura estable con carga larga.

VRM justo

  • Chapa plana o sin disipador.
  • Un solo conector de ocho pines.
  • Lista de compatibles limitada arriba.
  • Baja frecuencia cuando el trabajo se alarga.
2×AMD Epyc 9754 in dual CPU socket server system. Each processor has 128 cores and 256 threads. There are 24 D
2×AMD Epyc 9754 in dual CPU socket server system. Each processor has 128 cores and 256 threads. There are 24 D. Foto: 极客湾Geekerwan (CC BY 3.0, Wikimedia Commons).

Cuándo importa y cuándo no

Con un procesador de consumo moderado, casi ninguna placa actual tiene problemas. El VRM trabaja lejos de su límite y la cifra de fases es irrelevante.

Con un procesador de gama alta trabajando mucho rato —compilar, renderizar, comprimir vídeo— sí se nota: una placa justa se calienta, el sistema reduce la potencia y el trabajo tarda más sin que nada avise de por qué.

  • Con procesador modesto, el VRM no va a ser tu problema.
  • Con gama alta y carga larga, mira los disipadores de la zona del zócalo.
  • La cifra de fases anunciada puede incluir duplicadores.
  • Y el flujo de aire de la caja también enfría esa zona, no sólo el procesador.

Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente el VRM?

El conjunto de componentes que convierte los doce voltios de la fuente en el poco más de un voltio que necesita el procesador, con mucha precisión y capacidad de reaccionar muy deprisa a los cambios de carga.

¿Más fases es siempre mejor?

Más fases reales reparten mejor el calor, pero el número que se anuncia puede incluir duplicadores. Y por encima de cierto punto deja de notarse: lo que importa es que no trabaje al límite.

¿Cómo sé si mi placa se queda corta?

El síntoma típico es que el procesador reduce frecuencia con carga sostenida aunque su temperatura sea razonable. Suele ir acompañado de una zona del zócalo muy caliente al tacto.

¿Sirve poner un ventilador sobre esa zona?

Ayuda, y en cajas con poco flujo de aire bastante. Es una solución razonable en equipos donde el procesador trabaja mucho rato seguido.

Lo bueno y lo malo

Lo que nos gustó

  • Una placa con VRM sobrado no vuelve a dar problemas nunca.
  • Los disipadores de la zona son fáciles de valorar a simple vista.
  • Con procesadores modestos deja de ser un criterio.

Lo que no

  • La cifra de fases anunciada no siempre es la real.
  • El dato bueno —el controlador— no aparece en la caja.
  • El síntoma de que se queda corto no avisa: sólo tarda más.

Veredicto: mira el metal, no el número

El VRM es la parte de la placa base donde el marketing más se ha desbocado, con cifras de fases que no siempre corresponden a lo que hay soldado debajo.

La comprobación práctica es mucho más simple: cuánto metal hay disipando esa zona y qué procesador declara admitir la placa. Eso ya responde casi siempre.


De lo que entra por el otro lado y de cómo se elige, la fuente de alimentación.

Imagen destacada: zona del zócalo y etapa de alimentación de una placa base, fotografía de Raiden, licencia CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons.

Pavel Krazinsky

Pavel Krazinsky (Quartz City, 2189) es un apasionado de la industria de los videojuegos, tanto en su vertiente retro como en la escena actual. Disfruta analizando la evolución de sagas clásicas, identificando sus puntos de inflexión y explorando el potencial narrativo y técnico de los nuevos lanzamientos que irrumpen en el mercado.

Dotado de un gran talento para la comunicación digital, Pavel imprime un estilo dinámico, crítico y cercano a cada uno de sus artículos en Criticabits, haciendo que sus análisis resulten igual de atractivos tanto para veteranos como para quienes se inician en el mundo gamer.

89 análisis firmados Leer todo lo suyo

Sigue leyendo

Tres análisis del mismo terreno, elegidos por lo que comparten con este.

  1. Componentes de PC

    Ranuras PCIe: dos números, y la ranura no dice ninguno

    También sobre Componentes y Guías

  2. Componentes de PC

    El chipset: el que reparte, y reparte menos de lo que parece

    También sobre Componentes y Guías

  3. Componentes de PC

    ATX, micro-ATX y mini-ITX: micro-ATX gana casi siempre

    También sobre Componentes y Guías

Ver todo lo publicado en Componentes de PC

Navegación entre artículos

Deja tu comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.