Crítica B¡ts es un sitio de análisis de hardware, videojuegos y software escrito por tres firmas que no cobran de las marcas por lo que analizan. Sin notas patrocinadas, sin unidades de prensa que haya que devolver con una sonrisa, sin titulares redactados por el departamento de comunicación de nadie.

El proyecto nació de una manía muy concreta: terminar un análisis de dos mil palabras sin saber todavía si el trasto va bien o va mal. Aquí eso no pasa. Cada pieza dice qué cuesta, qué hace mal y con qué se compara.

Si prefieres el método antes que las personas, está escrito aparte: cómo elegimos los temas, cómo probamos y qué hacemos con la publicidad y los patrocinios.

  • 250 análisis publicados
  • 3 firmas, con nombre y archivo
  • 8 secciones con contenido
  • 0 notas patrocinadas

Cómo analizamos

«Objetividad» es una palabra que no significa nada si no va detrás de una lista de normas. Estas son las nuestras, y se pueden comprobar leyendo cualquiera de los 250 artículos publicados.

  • Sin unidades de prensa. No hay nada que devolver, así que no hay que quedar bien con nadie para conseguir la siguiente. Y cuando no hay medición propia, se dice.
  • El precio va dentro del texto. Un análisis que no dice lo que cuesta el aparato no es un análisis: es un folleto con fotos bonitas.
  • Contamos lo que falla. Si el disipador ruge, si el mando deriva a los tres meses o si el juego se cae al cambiar de zona, sale en el artículo. Aunque el resto de la reseña sea buena.
  • La nostalgia no puntúa. Que un juego de 1989 nos marcase la infancia es un dato biográfico, no un argumento técnico. Los separamos.
  • Los comentarios están abiertos en los 250 artículos. Si nos equivocamos, la corrección se hace arriba, en el propio texto, no en una respuesta enterrada al final del hilo.

Las tres firmas

Ningún artículo se publica sin autor. Cada nombre lleva a su archivo, con todo lo que ha firmado y en qué orden.

Los tres nombres son firmas editoriales, no personas físicas. Cada una agrupa un ámbito —videojuegos y cultura, tecnología y software, componentes y hardware— con un criterio propio y un archivo que se puede leer entero. Lo decimos aquí porque un análisis vale por lo que se puede comprobar en él, y empezar fingiendo que detrás hay tres biografías sería el primer dato sin comprobar. De todo lo que se publica responde Crítica Bits.

Carta de personaje de Arnau San Freda, redactor jefe de Crítica Bits

Arnau San Freda

Redactor jefe · Videojuegos, literatura y cine · Girona

Informática y periodismo tecnológico. Es quien decide qué se publica y quien devuelve el borrador cuando el veredicto no se sostiene con los datos que hay encima de la mesa. Le interesa más entender por qué una saga se rompió en su cuarta entrega que contar los polígonos de la quinta.

También es el que contesta a los correos que empiezan por «propuesta de colaboración remunerada». La respuesta lleva años siendo exactamente la misma.

Habilidad +10 en detección de clickbait Especialidad supervisión editorial y opinión con contundencia atómica

Carta de personaje de Thalvas Von Wierhem, redactor de tecnología y software de Crítica Bits

Thalvas Von Wierhem

Tecnología · Software · Madrid

Escribe de lo que pasa alrededor de la tecnología: empresas que cierran, formatos que mueren, licencias que cambian y suscripciones con letra pequeña. Firma Tecnología y Software, y lo cuenta como quien lo cuenta en un bar, con los euros delante.

Su virtud rara es preguntar a quién beneficia un cambio antes de aplaudirlo. Su defecto es que no se cree ninguna nota de prensa a la primera.

Habilidad +6 en encontrar errores donde otros no pueden Especialidad manipulación del código y pluma mordaz

Carta de personaje de Pavel Krazinsky, analista de hardware de Crítica Bits

Pavel Krazinsky

Componentes de PC · Hardware · Dispositivos · Breslavia

Firma los análisis de gráficas, procesadores, refrigeración, placas y periféricos. Datos primero e interpretación después, y siempre la pregunta incómoda: si compensa frente a lo que ya tienes.

Desconfía de cualquier porcentaje sin la cifra absoluta al lado y se ríe de los nombres comerciales. Cuando algo no lo ha medido, lo escribe arriba.

Habilidad +7 en leer la letra pequeña de una ficha técnica Especialidad rendimiento por euro y paciencia con los manuales

Qué vas a encontrar

Ocho secciones vivas. Dos de ellas son pequeñas y no vamos a fingir lo contrario: están ahí porque hay libros y películas que explican esta industria mejor que muchos análisis.

  • Videojuegos Clásicos, máquinas de salón e historia de la industria, jugados hoy y no recordados.
  • Componentes de PC Gráficas, procesadores, refrigeración. Con cifras de consumo y temperatura.
  • Tecnología Lo que se mueve alrededor: IA, formatos, estándares y modas pasajeras.
  • Software Programas y herramientas probados con trabajo real, no con la demo del fabricante.
  • Hardware Consolas, máquinas completas y cacharros que no encajan en ninguna otra caja.
  • Dispositivos Periféricos y portátiles: lo que se toca todos los días y acaba fallando.
  • Cine Sección pequeña. Ciencia ficción que se adelantó a lo que hoy analizamos.
  • Literatura Sección pequeña. La ciencia ficción y el terror de papel de los que bebe esta industria.

De dónde venimos

Antes de Crítica B¡ts estaba clasicosbasicos.org, un archivo dedicado a preservar y difundir abandonware: juegos y programas que sus dueños dejaron caer y que, sin alguien que los guarde, desaparecen del todo.

De ahí salieron dos cosas que siguen aquí. Una, la costumbre de mirar el software viejo con la misma seriedad que el nuevo. Otra, la sospecha permanente hacia cualquier texto que hable de un producto sin haberlo tenido delante el tiempo suficiente.

El primer análisis de este sitio se publicó en 2025. Los 250 que hay ahora se han escrito sin cobrar por ninguno.

Cómo llegar hasta nosotros

Si crees que nos hemos equivocado en un dato, díselo al artículo: los comentarios están abiertos debajo de cada uno y los leemos todos. Si quieres proponer un cacharro o un juego para analizar, o señalar algo que hemos pasado por alto, escríbenos directamente.