Durante diez años, el correo del trabajo llegaba solo a un aparato con teclado físico y luz roja parpadeante. BlackBerry inventó esa expectativa —que el mensaje aparezca sin pedirlo— y construyó sobre ella un imperio que se deshizo en cuatro años cuando el teléfono dejó de ser una herramienta de oficina.
En corto. No ganó por el teclado: ganó por una infraestructura propia que empujaba el correo al aparato y comprimía el tráfico. Y perdió porque esa misma infraestructura era la que le impedía parecerse a lo que la gente empezó a querer.
Ficha técnica de BlackBerry
Fabricante
Research In Motion, luego BlackBerry Limited
Primer aparato con éxito
Un buscapersonas bidireccional, en 1999
Su ventaja técnica
Correo empujado al aparato, no consultado
Infraestructura
Servidores propios entre el correo y el teléfono
Mensajería
BBM, con confirmación de leído
Punto de inflexión
2007, con la llegada del teléfono táctil
Hoy
Sin aparatos propios; la empresa vive del software
Qué era el correo empujado
Los teléfonos de la época consultaban el buzón cada cierto tiempo. Eso gasta batería, gasta datos y significa que el correo llega con retraso.
BlackBerry puso servidores propios entre el buzón de la empresa y el aparato. Cuando llegaba un mensaje, el servidor lo empujaba comprimido al teléfono, que se enteraba en segundos sin haber preguntado nada. La luz roja parpadeaba y ahí estaba.
- El teléfono normal. Pregunta al buzón cada cierto rato.
- El coste. Batería, datos y retraso.
- BlackBerry. Un servidor propio empuja el mensaje comprimido.
- El efecto. Llega en segundos y gasta muchísimo menos.
El teclado, que era la consecuencia y no la causa
Se recuerda como el aparato del teclado físico, pero el teclado era el resultado lógico de la propuesta: si el correo llega solo, hay que poder contestarlo, y contestar correo con un teclado numérico de nueve teclas era inviable.
Aquellos teclados estaban muy bien hechos, con teclas inclinadas hacia el pulgar y separación cuidada. Todavía hay quien escribe más rápido en uno de ellos que en una pantalla, y no le falta razón.
Teclado físico
- Se escribe sin mirar.
- Precisión alta desde el primer día.
- Ocupa la mitad del frontal para siempre.
- Un solo idioma y una sola distribución.
Pantalla táctil
- Hay que mirar lo que se escribe.
- Corrección automática obligatoria.
- Todo el frontal disponible para lo demás.
- Cualquier idioma y cualquier disposición.
Por qué se hundió tan deprisa
Porque su ventaja era una infraestructura pensada para empresas, y el mercado se movió a particulares que querían aplicaciones, navegador decente y vídeo. Todo eso pasaba fatal por una red diseñada para comprimir correo.
Y porque la decisión la dejó de tomar el departamento de sistemas. Cuando las empresas empezaron a permitir que cada empleado usara su propio teléfono, el argumento de venta de BlackBerry —«lo administramos nosotros»— dejó de tener a quién convencer.
Vendía a los departamentos de sistemas. El día que el empleado eligió su propio teléfono, se quedó sin cliente y tardó años en darse cuenta.
Thalvas Von Wierhem
Qué queda
La expectativa. Que un mensaje aparezca solo, al instante y con aviso, es hoy el comportamiento por defecto de cualquier aparato, y lo normalizó esta casa.
También queda una advertencia sobre las redes propias: la infraestructura que da la ventaja competitiva es la misma que impide cambiar cuando el mercado se mueve. Sus caídas de servicio, que dejaban sin correo a millones de personas a la vez, lo dejaron bastante claro.
- La ventaja real era la red propia, no el teclado.
- El aviso instantáneo de mensaje lo normalizó esta casa.
- Perdió cuando dejó de decidir el departamento de sistemas.
- Y la empresa sigue existiendo, ahora como casa de software.
Preguntas frecuentes
¿Por qué era mejor su correo?
Porque no consultaba el buzón cada cierto tiempo: unos servidores propios empujaban el mensaje comprimido al aparato en cuanto llegaba. Eso daba inmediatez y ahorraba mucha batería y muchos datos.
¿El teclado físico era el motivo de su éxito?
Era una consecuencia. Si el correo llega solo hay que poder contestarlo, y con un teclado numérico eso era inviable. El teclado estaba muy bien hecho, pero la ventaja venía de la red.
¿Por qué perdió tan rápido?
Porque su infraestructura estaba pensada para correo de empresa y encajaba mal con aplicaciones, navegación y vídeo. Y porque la elección del teléfono pasó del departamento de sistemas al empleado.
¿Existe todavía la empresa?
Sí, pero sin aparatos propios. Su negocio actual es software, sobre todo de seguridad y sistemas embebidos.
Veredicto: la red que le dio todo fue la que le ató las manos
BlackBerry hizo algo difícil y lo hizo antes que nadie: que el mensaje llegue solo. Sobre eso construyó una posición dominante en un mercado que creía entender.
Y cuando ese mercado cambió de manos —del departamento de sistemas al usuario—, la infraestructura que era su ventaja se convirtió en el motivo por el que no podía seguirle el paso.
Del otro intento de meter dos aparatos en uno que salió mal, el Nokia N-Gage. Y del que inventó la agenda de bolsillo, el PalmPilot.
Imagen destacada: tres teléfonos BlackBerry de distintas generaciones, fotografía de Kt38138, licencia CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons.




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