Once botones, veintiséis mil DPI y una rueda que se desembraga. Sobre el papel, el Basilisk V3 parece diseñado por un comité que no se ponía de acuerdo. En la mano, en cambio, tiene bastante más sentido del que la ficha sugiere. Y hay una cosa concreta que lo separa de todos sus competidores directos, que es precisamente la rueda.
En corto. Ratón con cable para jugar, cómodo, con muchos botones y una rueda inclinable que alterna entre paso a paso y giro libre. La iluminación sobra, pero no molesta. Buena compra cuando se encuentra rebajado, que es casi siempre.
De dónde salen las cifras. No he medido este aparato: no ha pasado por mi banco de pruebas. Cada dato lleva su origen al lado, sea la ficha del fabricante o una medición publicada con nombre. Por eso se publica sin nota: una puntuación que no puedo justificar con números propios es un adorno, no una valoración.
Ficha técnica del Razer Basilisk V3
Sensor
Hasta 26.000 DPI (ficha de Razer)
Botones
11 botones de acceso fácil, programables
Rueda
HyperScroll inclinable: paso a paso o giro libre
Iluminación
Chroma RGB integrado
Conexión
Por cable
Mano
Diestros
La rueda es el argumento
El resto de la ficha es lo esperable en su categoría. La rueda no.
La rueda HyperScroll funciona en dos modos. En modo paso a paso hace tope en cada muesca, que es lo que quieres cuando cambias de arma o de herramienta. En modo libre gira sola y baja cien páginas de un empujón.
Modo paso a paso
- Muesca a muesca, con tope.
- Para cambiar de arma o de herramienta sin pasarte.
- El comportamiento de un ratón normal.
Modo giro libre
- La rueda gira sola al empujarla.
- Cien páginas de un manotazo.
- Para documentos largos y hojas de cálculo.
Y se inclina a los lados, con lo que sirve además para desplazamiento horizontal. En una hoja de cálculo o en una línea de tiempo de vídeo, eso vale más que dos botones extra.
Que un ratón pensado para jugar acabe siendo cómodo para trabajar es un accidente feliz, pero es real: el MX Master 3S llega antes por otro camino y cuesta bastante más.
Los once botones y los 26.000 DPI
Once botones programables, según Razer, incluido el disparador del pulgar. Están bien colocados y se distinguen al tacto, que es lo que de verdad importa cuando no puedes mirar.
Sobre los 26.000 DPI diré lo que digo siempre: es una cifra de catálogo. Nadie juega a 26.000 DPI. La gente juega entre 800 y 3.200, y lo que importa no es el máximo sino que el sensor siga siendo preciso a esa cifra de trabajo.
Pero como el número grande vende, ahí está el número grande. Desconfía de cualquier ficha que presuma sólo del máximo.
La iluminación y el software
Lleva Chroma RGB integrado. A mí la iluminación de los periféricos me parece un impuesto estético, pero reconozco dos cosas: se puede apagar entera, y con la mano encima casi no se ve.
El software de Razer pide cuenta e instala servicios que se quedan residentes. Esto es lo que menos me gusta del conjunto y no es exclusivo de esta marca.
- Instala el software una sola vez.
- Deja los botones, los DPI y la iluminación como los quieras.
- Comprueba que los perfiles se han guardado en el ratón.
- Desinstala el programa y los servicios que deja.
- El ratón sigue funcionando exactamente igual.
El fabricante dice que el software mejora la experiencia. El software es lo único que empeora la experiencia.
Precio
Aquí no voy a darte una cifra, y te explico por qué. Este ratón lleva años en catálogo y su precio de calle se mueve muchísimo entre tiendas y semanas, muy por debajo del precio de lanzamiento.
Cómo comprarlo sin que te den gato por liebre. Míralo en un comparador, apunta el precio mínimo de los últimos meses y no pagues por encima de esa cifra. Ése es todo el método, y funciona mejor que cualquier análisis, éste incluido.
Con un producto tan veterano y tan rebajado, la paciencia rinde más que cualquier análisis.
Preguntas frecuentes
¿Sirve también para trabajar?
Sí, y bastante bien. La rueda de giro libre y la inclinación lateral lo hacen cómodo con documentos largos y hojas de cálculo. Pesa más que un ratón de oficina y es para diestros, pero la ergonomía aguanta jornadas largas sin problema.
¿Hace falta instalar el software de Razer?
Sólo para configurarlo. Los ajustes se guardan en la memoria del propio ratón, así que se puede dejar todo a tu gusto, desinstalar el programa y seguir usándolo igual. Es lo más recomendable si no quieres servicios residentes.
¿Importan de verdad los 26.000 DPI?
No. Es una cifra de catálogo: casi nadie juega por encima de 3.200 DPI. Lo relevante es que el sensor sea preciso y constante en el rango que vas a usar, no el número máximo que aparece en la caja.
¿Se puede apagar la iluminación?
Sí, por completo desde el software, y la configuración queda guardada en el ratón. Con la mano encima apenas se ve, así que quien no quiera luces no tiene por qué descartar este modelo por ese motivo.
Lo bueno y lo malo
Lo que nos gustó
- La rueda HyperScroll: dos modos y desplazamiento lateral.
- Once botones bien colocados y distinguibles al tacto.
- Ergonomía cómoda para sesiones largas.
- La configuración se guarda en el propio ratón.
Lo que no
- El software pide cuenta y deja servicios residentes.
- Sólo para diestros.
- Los 26.000 DPI son cifra de escaparate.
- La iluminación encarece un producto que no la necesita.
Veredicto: cómpralo por la rueda, no por el número grande
Si quitas la iluminación y el máximo de DPI del folleto, lo que queda es un ratón cómodo, bien construido y con la mejor rueda de su categoría.
Ese es el motivo real para comprarlo, y sirve tanto para jugar como para pasarse la tarde en una hoja de cálculo.
Si quitas la iluminación y el máximo de DPI del folleto, lo que queda es un ratón cómodo con la mejor rueda de su categoría.
Pavel Krazinsky
Contra: el software. Configúralo, desinstálalo y olvídate, que la memoria del ratón se acuerda por ti.
Y no pagues el precio de lanzamiento. Este ratón lleva años de rebajas y no hay ninguna prisa. No i cześć.
Imagen destacada: «Razer Basilisk V3 3», de Chaddy, licencia CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons.




Deja tu comentario