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Retrato de H. P. Lovecraft fotografiado en junio de 1934

En las montañas de la locura: cien páginas de geología y luego el horror

Una expedición científica perfora el hielo antártico y encuentra restos de algo que llevaba ahí desde antes de que existiera la vida compleja en la Tierra. Lo notable de esta novela no es lo que encuentran: es que Lovecraft se toma cien páginas en explicar la geología, la biología y la arquitectura de esos seres, y que cuanto más los explica, peor se pone todo.

En corto. El texto donde Lovecraft cambia el miedo a lo desconocido por algo peor: el miedo a lo conocido. Aquí todo se entiende, se describe y se cataloga, y eso es exactamente lo que hunde al lector. Con una advertencia sobre su autor que hay que hacer y no esquivar.

Ficha técnica de En las montañas de la locura

Autor

H. P. Lovecraft

Escrita

1931

Publicada

1936, por entregas, en Astounding Stories

Dónde ocurre

La Antártida, en una expedición universitaria

Forma

Informe científico escrito para disuadir

Lo que encuentran

Una ciudad anterior a la vida humana

La palabra que no olvidarás

Tekeli-li

El truco de la novela

El narrador es un geólogo y escribe como un geólogo: en primera persona, con datos, con coordenadas y con la intención declarada de impedir que otra expedición vuelva allí.

Eso convierte el libro en un informe, y el informe en una trampa. Cada página añade precisión —qué antigüedad tienen los restos, cómo estaba organizada la ciudad, qué hacían sus habitantes— y cada dato nuevo empeora la situación en vez de tranquilizarla.

Por qué funciona al revés que el terror normal. Lo habitual es que el miedo viva en lo que no se ve, y que explicar lo desactive. Aquí es lo contrario: cuanto mejor entiendes a los Antiguos —su historia, su decadencia, en qué se parecen a nosotros—, más incómodo se vuelve el asunto.

Porque lo que el narrador acaba entendiendo no es que aquellos seres fueran monstruos. Es que eran una civilización, que construyeron, que tuvieron arte, y que todo eso terminó.

This is one of the Lucius B. Truesdell Lovecraft portraits.
This is one of the Lucius B. Truesdell Lovecraft portraits. Foto: Lucius B. Truesdell (Public domain, Wikimedia Commons).

El lugar que ocupa

Es su texto más largo y el más cercano a la ciencia ficción pura. Aquí no hay brujería de Nueva Inglaterra ni pueblos malditos: hay una expedición con aviones, perros de trineo y análisis de muestras.

Y es donde queda más clara su idea de fondo, la que sostiene todo lo demás que escribió: que el universo es indiferente, enorme y antiguo, y que la importancia que nos damos es un error de perspectiva.

El horror de Lovecraft no es que haya monstruos. Es que hubo civilizaciones antes que la nuestra, que se acabaron, y que al universo le dio exactamente igual.

Arnau San Freda

La advertencia que hay que hacer

Lovecraft era profundamente racista, incluso para los criterios de su época, y eso no es una lectura moderna forzada: está en sus cartas, está en sus poemas y asoma en sus relatos con una regularidad que no se puede achacar al ambiente.

En este libro concreto aparece menos que en otros, pero está, y conviene saberlo antes de abrirlo. No para no leerlo: para leerlo entero, con eso incluido, en vez de fingir que no está.

Lo que aportó

  • Una idea nueva del terror: la indiferencia cósmica.
  • Un universo compartido que sigue creciendo hoy.
  • La mezcla de informe científico y relato.
  • Influencia enorme en cine, juegos y cómic.

Lo que hay que decir

  • Racismo explícito y documentado en su obra y sus cartas.
  • Personajes femeninos prácticamente inexistentes.
  • Prosa recargada incluso para su época.
  • Y una xenofobia que a veces es el motor del relato.

Lo honesto es leerlo sabiendo las dos columnas. Esconder la segunda le hace un flaco favor a cualquiera que llegue nuevo.

This is R. H. Barlow's 1934 photograph of H. P. Lovecraft.
This is R. H. Barlow's 1934 photograph of H. P. Lovecraft. Foto: R. H. Barlow (Public domain, Wikimedia Commons).

Por dónde entrar

Si vienes de cero, éste no es el primer Lovecraft que yo leería: es largo y su primera mitad es deliberadamente lenta.

Pero sí es el que mejor explica de qué iba todo, y el que menos depende de conocer el resto de su mitología. Se puede leer solo.

  • Está en dominio público en buena parte del mundo.
  • La primera mitad es lenta a propósito: aguanta.
  • No hace falta haber leído nada suyo antes.
  • Y si te engancha, el resto de su obra es casi toda relato corto.

Preguntas frecuentes

¿Hace falta haber leído otros libros suyos?

No. Es de los textos más autónomos de Lovecraft: menciona su mitología pero no depende de ella, y se entiende perfectamente empezando por aquí. Lo que sí conviene es saber que la primera mitad es lenta a propósito.

¿Es terror o ciencia ficción?

Las dos cosas, y ésa es su particularidad. El armazón es una expedición científica con aviones y análisis de muestras; lo que encuentran es puro horror. El efecto sale precisamente del choque entre el tono de informe y el contenido.

¿Qué hay del racismo de Lovecraft?

Está documentado en su obra y en sus cartas, y era notable incluso para su época. En este libro asoma menos que en otros, pero conviene saberlo antes de empezar. Leerlo entero, con eso incluido, es más honesto que fingir que no está.

¿Por qué «Tekeli-li»?

Es un grito que Lovecraft toma de la única novela de Edgar Allan Poe, que también transcurre en los mares del sur. La novela entera está construida como una continuación encubierta de aquel libro.

Veredicto: el terror que da más miedo cuanto más se explica

En las montañas de la locura invierte la regla básica del género y le sale bien: aquí explicar no desactiva el miedo, lo concentra. Cuando terminas de entender qué eran aquellos seres, el problema ya no son ellos.

Es el texto donde mejor se ve qué aportó Lovecraft y también dónde estaban sus límites, que eran grandes y conviene nombrar. Merece la pena leerlo con las dos cosas en la cabeza.


Del autor al que este libro responde en secreto, Edgar Allan Poe.

Imagen destacada: retrato de H. P. Lovecraft, junio de 1934, atribuido a Lucius B. Truesdell, dominio público vía Wikimedia Commons.

Arnau San Freda

Arnau San Freda es un crítico incansable, amante de los videojuegos con alma y profundidad. Criado entre píxeles y pergaminos, su pasión por el análisis lo llevó a desmenuzar cada mecánica, cada historia y cada línea de código que conforma una obra maestra del gaming. Con un enfoque detallado y sin concesiones, sus reviews combinan conocimiento, humor y una inmersión total en el arte de los videojuegos.

En Criticabits, su misión es separar lo legendario de lo olvidable, siempre con una pluma afilada y un ojo crítico implacable.

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