Hay dos maneras de conectar un procesador a una placa base, y la diferencia entre ellas es sencilla de contar: quién lleva los pines. Si los lleva el procesador y doblas uno, el problema es tuyo y cuesta lo que cuesta un procesador. Si los lleva la placa, el problema sigue siendo tuyo pero cuesta lo que cuesta una placa. Todo el debate cabe ahí.
En corto. LGA pone los pines en la placa y PGA en el procesador. AMD llevaba décadas con pines en el procesador y con AM5 se pasó a la placa, como Intel. Ninguna de las dos opciones es mejor: cambian quién paga el destornillazo.
Qué es esto. Una explicación, no un análisis con nota. No tengo banco de pruebas para medir esto, así que no hay cifras propias ni puntuación: cada dato lleva su origen al lado. El manual de la casa lo prefiere así antes que inventar un 8,5 para rellenar una rúbrica.
Ficha técnica del zócalo del procesador
LGA
Los pines están en la placa base
PGA
Los pines están en el procesador
Intel
LGA desde hace muchos años
AMD hasta AM4
PGA: pines en el procesador
AMD desde AM5
LGA: pines en la placa
Si doblas un pin en LGA
Dañas la placa
Si doblas un pin en PGA
Dañas el procesador
Las dos maneras
En un zócalo LGA, la placa tiene un cuadrado lleno de contactos con forma de pincito flexible, y el procesador lleva sólo unas almohadillas planas de oro. El procesador se posa encima y una palanca lo aprieta contra los contactos.
En un zócalo PGA es al revés: el procesador lleva cientos de pines metálicos saliendo por debajo y la placa tiene los agujeros donde encajan.
LGA, pines en la placa
- El procesador lleva almohadillas planas, muy robustas.
- Un pin doblado significa una placa dañada.
- Los contactos son diminutos y delicadísimos.
- Permite más contactos en el mismo área.
PGA, pines en el procesador
- La placa tiene agujeros, que no se doblan.
- Un pin doblado significa un procesador dañado.
- Un pin de procesador se puede enderezar con paciencia.
- Y el procesador se saca sin drama para limpiarlo.
AMD mantuvo los pines en el procesador durante generaciones y con AM5 se pasó al otro lado. No lo hizo por fastidiar: cuantos más contactos hacen falta para alimentar y comunicar un procesador moderno, más difícil es meterlos como pines sin que se conviertan en un alfiletero imposible de manipular.
Quién paga el error
Ésta es la parte práctica y la que decide cómo hay que montar cada uno.
Con pines en el procesador, el accidente típico es sacar el disipador tirando y que el procesador salga pegado a la pasta térmica, con el zócalo todavía cerrado. El procesador sale con los pines doblados. Se puede enderezar con una lupa y mucha paciencia, y en bastantes casos se salva.
Pin Grid Damaged. Warranty Void. Guru Meditation #00000013.BENTPIN
Ni el fabricante de placas ni el de procesadores cubren un pin doblado: es daño físico del usuario. Da igual quién lo lleve. Lo único que cambia es cuál de las dos facturas te toca pagar.
Con pines en la placa, el accidente típico es dejar caer el procesador de canto o tocar los contactos con un dedo o una herramienta. Ahí la reparación es mucho más difícil, porque esos contactos son minúsculos y están montados en fila apretada.
Cómo se monta sin sustos
El procedimiento es corto y casi nadie lo sigue entero.
Lo primero, calentar antes de desmontar. Si vas a quitar un disipador de un equipo que lleva tiempo apagado, enciéndelo diez minutos primero: la pasta térmica fría agarra como un pegamento y es lo que arranca el procesador del zócalo.
- Enciende diez minutos antes de quitar un disipador.
- Al soltarlo, gira suavemente en vez de tirar recto.
- Abre el zócalo antes de intentar sacar el procesador.
- Colócalo mirando la marca de la esquina, nunca a ojo.
- Y no aprietes la palanca si notas que algo hace tope: algo está mal puesto.
Ese último punto vale por todos los demás. Un zócalo bien puesto ofrece resistencia firme y constante; si hace tope de golpe, hay algo mal y forzar es exactamente lo que no hay que hacer.
Cuánto dura un zócalo
Aquí hay una diferencia de filosofía que sí afecta a la cartera a medio plazo.
AMD ha tendido a mantener el mismo zócalo durante varias generaciones de procesador, lo que permite cambiar de procesador sin cambiar de placa. Intel ha cambiado con más frecuencia, obligando a renovar las dos piezas a la vez.
- Comprar placa y procesador juntos. Lo que hace todo el mundo el primer día.
- Actualizar sólo el procesador. Sólo es posible si el zócalo sigue vivo y la placa admite el modelo nuevo.
- Actualizar la BIOS antes. Casi siempre hace falta, y conviene hacerlo con el procesador viejo todavía puesto.
- Cambiar las dos piezas. Lo que toca cuando el zócalo cambia. Y entonces la memoria suele ir detrás.
No i cześć: la vida del zócalo es un dato de compra tan real como los megahercios, y casi nunca aparece en la comparativa.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre LGA y PGA?
Dónde están los pines. En LGA los lleva la placa y el procesador tiene almohadillas planas; en PGA los lleva el procesador y la placa tiene agujeros. Funcionalmente son equivalentes: lo que cambia es qué pieza se estropea si doblas uno.
¿Por qué AMD cambió a LGA con AM5?
Porque un procesador moderno necesita cada vez más contactos, y meterlos todos como pines en la parte de abajo del procesador se vuelve inviable: quedaría un alfiletero imposible de manipular sin doblar nada.
¿Se puede arreglar un pin doblado?
En PGA, con una lupa y mucha paciencia, bastantes veces sí. En LGA es mucho más difícil, porque los contactos de la placa son minúsculos y están en filas muy apretadas. En ninguno de los dos casos lo cubre la garantía.
¿Por qué se queda pegado el procesador al disipador?
Por la pasta térmica fría, que agarra como un pegamento. La forma de evitarlo es encender el equipo diez minutos antes de desmontar y, al soltar el disipador, girarlo suavemente en lugar de tirar recto hacia arriba.
Lo bueno y lo malo
Lo que nos gustó
- LGA permite más contactos en el mismo área.
- PGA deja sacar el procesador sin miedo a los contactos de la placa.
- Un pin de procesador se puede enderezar con paciencia.
- Un zócalo longevo permite actualizar sin cambiar de placa.
Lo que no
- En LGA, un descuido estropea la placa entera.
- Ninguna garantía cubre un pin doblado.
- La pasta fría arranca procesadores de sus zócalos cada día.
- La vida del zócalo no aparece en ninguna comparativa de compra.
Veredicto: no elige uno mejor, elige qué factura pagas
El debate entre pines en la placa o en el procesador se plantea como si uno fuera superior. No lo es: son dos formas de resolver el mismo problema, con la misma fragilidad repartida de otra manera.
Lo que sí conviene mirar al comprar es cuánto tiempo va a seguir vivo el zócalo, porque eso decide si dentro de tres años cambias una pieza o cambias tres. Ése es el dato que importa y el que nunca sale destacado.
Cambia quién paga el destornillazo
De lo que va encima del procesador, la pasta térmica y la refrigeración líquida.
Imagen destacada: «AsRock H97 Fatal1ty, zócalo 1150», de Sturmjäger, licencia CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons. En la foto, un zócalo LGA1150 de Intel.




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