Saltar al contenido principal
El spinner original de Blade Runner, el coche de la policía, con el número 44 pintado

Blade Runner: fracasó en 1982 y diez años después apareció la película buena

Se estrenó en el verano de 1982 contra E.T. y perdió. La crítica la encontró fría, el público no fue y el estudio le había metido una voz en off y un final luminoso que nadie quería. Diez años después salió sin todo eso y resultó ser la película que había debajo.

En corto. El montaje importa más aquí que en casi ninguna otra película. Con voz en off es un policíaco explicado; sin ella es otra cosa, y esa otra cosa es la que ha marcado cuarenta años de ciencia ficción visual.

Ficha técnica de Blade Runner

Dirección

Ridley Scott

Estreno

junio de 1982

Origen

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Philip K. Dick

Diseño de producción

Lawrence G. Paull, con Syd Mead en vehículos

Efectos

Douglas Trumbull

Música

Vangelis

Montajes principales

Cine 1982, Director’s Cut 1992, Final Cut 2007

Tres películas con el mismo metraje

El montaje de cine llevaba una narración en off del protagonista explicando lo que el espectador ya estaba viendo, y un final feliz de carretera y montañas montado con planos sobrantes de otro rodaje.

El Director’s Cut de 1992 quitó las dos cosas y añadió una secuencia breve —un sueño— que cambia por completo lo que se puede pensar del protagonista. El Final Cut de 2007 es la versión que Scott dio por buena, con el sonido y la imagen rehechos.

Montaje de cine, 1982

  • Voz en off que explica cada escena.
  • Final abierto sustituido por uno amable.
  • El protagonista queda fuera de toda duda.
  • Se entiende todo a la primera.

Final Cut, 2007

  • Sin voz en off.
  • Final ambiguo, en el ascensor.
  • El sueño siembra una duda que no se resuelve.
  • Hay que trabajar un poco.

No es una discusión de aficionados: son películas con tesis distintas. Si alguien dice que Blade Runner no le gustó, la primera pregunta razonable es cuál vio.

La ciudad

Lo que se copió hasta el agotamiento no es la trama: es el aspecto. Lluvia constante, anuncios luminosos en varios idiomas, edificios antiguos con tuberías nuevas pegadas por fuera y una capa de suciedad sobre todo.

La idea central del diseño es que el futuro no se construye de cero: se monta encima de lo que ya había. Por eso los interiores son edificios reales de Los Ángeles con cacharros añadidos, y no platós asépticos.

Retrofitting

El coche de la policía —el spinner diseñado por Syd Mead— sigue el mismo criterio: es un vehículo con aspecto de cosa usada, con su número pintado y sus rozaduras, no un prototipo de salón.

Lo que aporta y lo que quita respecto al libro

La novela de Philip K. Dick gira en torno a la empatía como única frontera entre humano y réplica, con animales artificiales, una religión de masas y un aparato para elegir el estado de ánimo. Casi nada de eso está en la película.

Lo que la película conserva es la pregunta y el malestar, y le añade algo que el libro no tiene: una ciudad. Dick murió en marzo de 1982, antes del estreno, pero llegó a ver material de efectos y dejó dicho que le había parecido exactamente su mundo.

  1. 1968Dick publica la novela.
  2. 1982Estreno, con voz en off y final añadido.
  3. 1992Director’s Cut: sin voz en off y con el sueño.
  4. 2007Final Cut, la versión que Scott firma.

El discurso final

La escena más citada de la película —el monólogo del replicante en la azotea, bajo la lluvia— no salió tal cual del guion. Rutger Hauer reescribió y recortó el texto la noche antes de rodarlo, y lo que se oye es en buena parte suyo.

Funciona porque es corto y porque no explica nada: enumera cosas vistas que nadie más ha visto y se acaba. Es la tesis entera de la película en treinta segundos.

La película pregunta qué hace humano a alguien y luego contesta con un personaje que no lo es. Ahí está toda la gracia.

Arnau San Freda

Preguntas frecuentes

¿Qué montaje hay que ver?

El Final Cut de 2007 si se busca la versión definitiva del director. El Director’s Cut de 1992 es muy parecido. El montaje de cine de 1982, con voz en off y final añadido, sólo por curiosidad histórica.

¿Hay que leer antes la novela?

No, y son bastante distintas. La novela de Dick se centra en la empatía y los animales artificiales; la película se queda con la pregunta y construye una ciudad que el libro no tiene.

¿El protagonista es humano?

La película de 1982 no deja lugar a dudas; los montajes posteriores sí, por un plano añadido. Scott ha dicho una cosa y el actor la contraria, y la ambigüedad es parte de lo que la mantiene viva.

¿Por qué fracasó al estrenarse?

Se estrenó en un verano dominado por E.T., con un montaje que explicaba de más y un tono que no era el que se esperaba de una película de acción futurista. La reputación la construyó el vídeo doméstico y, sobre todo, el montaje de 1992.

Veredicto: la ciudad se comió a la película, y menos mal

Blade Runner se recuerda por cómo es más que por lo que cuenta, y eso suele ser un reproche. Aquí no: la ciudad es el argumento. Un sitio donde lo nuevo se atornilla encima de lo viejo y nadie limpia.

Cuarenta y tres años después sigue siendo el aspecto por defecto del futuro en el cine. Y sigue sin contestar a su propia pregunta, que es exactamente lo que hay que hacer.


De la película que fijó cómo suena y cómo se mueve el espacio, 2001: una odisea del espacio. Del océano que tampoco explica nada, Solaris. Y de la novela que heredó esta ciudad, Neuromante.

Imagen destacada: el spinner original de Blade Runner expuesto en el Essen Motor Show de 1983, fotografía de Tim Baker, licencia CC BY-SA 2.0 vía Wikimedia Commons.

Arnau San Freda

Arnau San Freda es un crítico incansable, amante de los videojuegos con alma y profundidad. Criado entre píxeles y pergaminos, su pasión por el análisis lo llevó a desmenuzar cada mecánica, cada historia y cada línea de código que conforma una obra maestra del gaming. Con un enfoque detallado y sin concesiones, sus reviews combinan conocimiento, humor y una inmersión total en el arte de los videojuegos.

En Criticabits, su misión es separar lo legendario de lo olvidable, siempre con una pluma afilada y un ojo crítico implacable.

57 análisis firmados Leer todo lo suyo

Sigue leyendo

Tres análisis del mismo terreno, elegidos por lo que comparten con este.

Ver todo lo publicado en Cine

Navegación entre artículos

Deja tu comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.