Un trackball es un ratón al revés: la mano no se mueve, se mueve la bola. Suena a reliquia de los ochenta y sin embargo sigue fabricándose, sobre todo porque para algunas muñecas es la diferencia entre trabajar y no trabajar.
En corto. No es más rápido ni más preciso que un ratón. Es distinto: no requiere espacio en la mesa y no obliga a mover el antebrazo. Quien lo necesita, lo necesita de verdad; el resto probablemente no.
De dónde salen las cifras. No he medido este aparato: no ha pasado por mi banco de pruebas. Cada dato lleva su origen al lado, sea la ficha del fabricante o una medición publicada con nombre. Por eso se publica sin nota: una puntuación que no puedo justificar con números propios es un adorno, no una valoración.
Ficha técnica de un trackball de bola grande
Qué es
Un señalador con bola fija y cuerpo quieto
Tipos
De pulgar, de dedo índice y de bola grande
Espacio de mesa
El del propio aparato, y nada más
Movimiento
De dedos y muñeca, no de antebrazo
Anillo de desplazamiento
En los modelos de bola grande
Adaptación
Entre unos días y un par de semanas
Mantenimiento
Limpiar los apoyos de la bola cada cierto tiempo
Los tres tipos, que no se parecen en nada
Se agrupan bajo la misma palabra y la experiencia es completamente distinta. El de pulgar tiene una bola pequeña al lado y se maneja con el dedo gordo; el cuerpo es parecido al de un ratón normal.
El de bola grande pone una esfera del tamaño de una bola de billar en el centro y se maneja con varios dedos o con la palma. Y el de índice es una solución intermedia. Probar uno no dice nada de los otros dos.
- De pulgarEl más parecido a un ratón
- Bola
- Pequeña, al lado
- Ventaja
- Transición suave desde el ratón
- Pega
- Carga todo el trabajo en un dedo
- De bola grandeEl más distinto
- Bola
- Grande, centrada
- Ventaja
- Reparte el esfuerzo entre varios dedos
- Pega
- Requiere reaprender a apuntar

Para quién tiene sentido
Para quien tenga problemas de muñeca o de hombro derivados de mover el brazo todo el día, que es la razón por la que existen todavía. Al no desplazarse el aparato, el antebrazo descansa en un sitio y se queda ahí.
Y para quien trabaje en un espacio minúsculo: una mesa llena, un puesto compartido, un rack. Un trackball ocupa lo que ocupa y no necesita ni un centímetro más.
Con una advertencia honesta. Cambiar de aparato no cura una lesión, y si hay dolor lo primero es un médico, no una compra. Lo que sí hace un trackball es cambiar qué músculos trabajan, y eso puede aliviar o puede trasladar el problema a otro sitio.
Lo que cuesta acostumbrarse
La primera semana es incómoda y lenta, sin excepciones. Apuntar con la bola exige una coordinación que no se tiene, y arrastrar mientras se pulsa un botón es directamente raro al principio.
A partir de ahí mejora rápido. Lo que casi nunca se recupera del todo es la velocidad en movimientos amplios y rápidos, que es exactamente la razón de que no se usen para jugar.
- Día uno. Todo es lento y arrastrar da rabia.
- Semana uno. Apuntar empieza a salir sin pensar.
- Mes uno. Velocidad normal para trabajo de oficina.
- Siempre. Movimientos rápidos y amplios siguen siendo mejores con ratón.

El mantenimiento que nadie menciona
La bola descansa sobre tres apoyos pequeños, y ahí se acumula grasa y suciedad. Cuando el movimiento empieza a notarse áspero, la solución es sacar la bola y limpiar los apoyos con un bastoncillo.
Es un minuto cada pocas semanas. Quien no lo sabe acaba pensando que el aparato se ha estropeado.
- Prueba el tipo concreto antes de comprar: no se parecen entre sí.
- Date dos semanas antes de juzgarlo.
- Limpia los apoyos de la bola cuando el movimiento se note áspero.
- Y si hay dolor, médico primero y compra después.
Preguntas frecuentes
¿Es más preciso que un ratón?
No necesariamente. Es distinto: no mueve el brazo y no necesita espacio. En movimientos amplios y rápidos un ratón sigue siendo mejor.
¿Cuánto se tarda en acostumbrarse?
Entre unos días y un par de semanas para el uso normal de oficina. La primera semana es lenta e incómoda para todo el mundo.
¿Sirve para jugar?
Para la mayoría de los géneros, no, precisamente por los movimientos amplios y rápidos. Para estrategia y gestión, sin problema.
¿Alivia el dolor de muñeca?
Cambia qué músculos trabajan, lo que a mucha gente le alivia. Pero no es un tratamiento: si hay dolor, lo primero es consultar a un médico.
Lo bueno y lo malo
Lo que nos gustó
- No necesita espacio en la mesa.
- El antebrazo se queda quieto durante toda la jornada.
- Los de bola grande reparten el esfuerzo entre varios dedos.
Lo que no
- Semana de adaptación obligatoria.
- Peor en movimientos amplios y rápidos.
- Requiere limpieza periódica de los apoyos de la bola.
Veredicto: una herramienta para un problema concreto
El trackball no es una moda retro ni una mejora general sobre el ratón. Es una respuesta a dos problemas muy específicos: falta de espacio y movimiento repetido del brazo.
Si tienes alguno de los dos, merece los quince días de adaptación. Si no tienes ninguno, el ratón que ya usas es mejor para ti.
Del ratón convencional bien resuelto, el MX Master 3S. Y del teclado que suele acompañarlo, un Keychron.
Imagen destacada: trackball Kensington Expert Mouse, fotografía de Bobulous, licencia CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons.




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