Lo que casi todo el mundo llama la BIOS lleva años sin serlo. El firmware de una placa actual es UEFI, que arranca de otra manera, entiende discos que la BIOS no sabía leer y trae ratón y menús. Y de todo lo que hay dentro, sólo hace falta tocar cinco cosas.
En corto. Cinco ajustes cubren el noventa por ciento de los casos: el perfil de memoria, el orden de arranque, el modo del disco, el arranque seguro y las curvas de ventilador. El resto se deja como está.
Qué es esto. Una explicación, no un análisis con nota. No tengo banco de pruebas para medir esto, así que no hay cifras propias ni puntuación: cada dato lleva su origen al lado. El manual de la casa lo prefiere así antes que inventar un 8,5 para rellenar una rúbrica.
Ficha técnica del firmware UEFI
Qué sustituyó
A la BIOS clásica, de los años ochenta
Tabla de particiones
GPT, en lugar de MBR
Límite de disco
Sin el tope de 2 TB que tenía MBR
Interfaz
Gráfica, con ratón
Arranque seguro
Verifica la firma del cargador del sistema
Cómo se entra
Suprimir o F2 al encender, según fabricante
Lo que se toca de verdad
Cinco ajustes, y ya
Qué cambia respecto a la BIOS
Tres cosas prácticas. La primera, el esquema de particiones: UEFI usa GPT, que no tiene el tope de dos terabytes por disco ni el límite de cuatro particiones primarias que arrastraba el esquema antiguo.
La segunda, que arranca leyendo un archivo en una partición del sistema en lugar de ejecutar un sector concreto del disco. Y la tercera, que puede verificar la firma de ese archivo antes de ejecutarlo, que es el arranque seguro.
BIOS clásica
- Arranca desde el primer sector del disco.
- Particiones MBR, con tope de 2 TB.
- Interfaz de texto.
- Sin verificación de firma.
UEFI
- Arranca un archivo de una partición del sistema.
- Particiones GPT, sin ese tope.
- Interfaz gráfica y con ratón.
- Puede verificar la firma del cargador.

Los cinco ajustes que importan
El perfil de memoria, para que los módulos corran a lo que pone en la caja. El orden de arranque, para instalar desde un USB. El modo del controlador de disco, que en equipos actuales debe estar en AHCI o en el modo NVMe correspondiente.
El arranque seguro, que algunos sistemas exigen y otros obligan a desactivar. Y las curvas de ventilador, que es lo que decide si el equipo hace ruido o no.
- Perfil de memoria. Para que la RAM vaya a su velocidad anunciada.
- Orden de arranque. Para instalar desde una unidad USB.
- Modo de disco. AHCI, salvo que sepas exactamente por qué no.
- Curvas de ventilador. Lo único que separa un equipo silencioso de uno molesto.
El arranque seguro, sin dramas
Verifica que el cargador del sistema operativo está firmado por una autoridad reconocida antes de ejecutarlo. Su función es impedir que un programa malicioso se cuele antes de que arranque el sistema.
Las distribuciones de Linux más usadas lo soportan sin problema desde hace años. Donde sigue dando guerra es con controladores no firmados y con algunas herramientas de arranque, y ahí hay que decidir entre desactivarlo o firmar la clave a mano.
Antes de desactivarlo. Algunos sistemas operativos actuales lo exigen activado y pueden negarse a instalarse o a actualizar sin él. No es un ajuste que convenga desactivar por costumbre: sólo cuando algo concreto lo pide.

Actualizar el firmware
Merece la pena cuando resuelve algo concreto: compatibilidad con un procesador nuevo, un fallo documentado o una mejora de estabilidad de memoria. No merece la pena por costumbre.
Hay que hacerlo con el equipo conectado a la red eléctrica y sin interrupciones, porque un corte a mitad puede dejar la placa inservible. Muchas placas modernas tienen doble memoria o una función de recuperación precisamente por eso.
- Actualiza sólo si resuelve algo que te pasa o necesitas.
- Lee las notas de la versión: a veces quitan cosas.
- Nunca con la batería justa ni con riesgo de corte.
- Y anota tus ajustes: la actualización los borra.
Preguntas frecuentes
¿UEFI y BIOS son lo mismo?
No, aunque todo el mundo lo llame BIOS. UEFI arranca de otra forma, usa particiones GPT sin el tope de dos terabytes y puede verificar la firma del cargador del sistema.
¿Qué hay que tocar realmente?
Cinco cosas: el perfil de memoria, el orden de arranque, el modo del controlador de disco, el arranque seguro y las curvas de ventilador. El resto se deja como viene.
¿Hay que desactivar el arranque seguro para usar Linux?
Hoy ya no: las distribuciones más usadas lo soportan desde hace años. Sigue dando guerra con controladores no firmados y con algunas herramientas de arranque.
¿Conviene actualizar el firmware?
Sólo si resuelve algo concreto: compatibilidad con un procesador nuevo, un fallo documentado o estabilidad de memoria. Por costumbre, no, y nunca con riesgo de corte de corriente.
Lo bueno y lo malo
Lo que nos gustó
- Interfaz gráfica y ajustes muchísimo más claros que antes.
- Sin los límites de tamaño y particiones del esquema antiguo.
- El arranque seguro es una protección real y ya no estorba.
Lo que no
- Cada fabricante organiza los menús a su manera.
- Una actualización interrumpida puede inutilizar la placa.
- Muchos ajustes que nadie debería tocar están al mismo nivel que los útiles.
Veredicto: cinco ajustes y cerrar la tapa
El firmware de una placa moderna tiene cientos de opciones y casi todas están para casos que no son el tuyo. Cinco cubren lo que de verdad cambia el comportamiento del equipo.
Y de esas cinco, la que más gente se deja sin tocar es el perfil de memoria, que es precisamente la que se paga al comprar.
Del ajuste de ahí dentro que más se olvida, el perfil de memoria.
Imagen destacada: pantalla de configuración de una BIOS clásica de Award, la interfaz que UEFI vino a sustituir, recreada por Kephir, dominio público vía Wikimedia Commons.




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