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Recreativa de Tron, con su carcasa iluminada en azul

Tron: el concepto por delante de la película

La recreativa de Tron recaudó más que la película de la que venía. Es un dato que se repite mucho porque resume bien lo que pasó: el cine no entendió aquella historia y la máquina sí, porque no tenía que explicarla. Sólo tenía que dejarte pilotar una moto de luz.

En corto. Cuatro minijuegos distintos con un mando doble y un mueble que brilla en la oscuridad. Ninguno de los cuatro es profundo; los cuatro juntos duran lo justo y saben exactamente a lo que saben.

Ficha técnica de Tron

Año

1982

Compañía

Bally Midway

Controles

Palanca con disparador y mando giratorio

Minijuegos

Cuatro, elegidos con el mando giratorio

El mueble

Con pintura fluorescente y luz negra

Recaudación

Superior a la de la película, según lo publicado

Secuela

Discs of Tron, con mueble envolvente

Cuatro juegos en uno

Cada partida empieza eligiendo, con el mando giratorio, cuál de los cuatro escenarios jugar. Están las motos de luz, que es el que todo el mundo recuerda; los tanques, en un laberinto; los discos contra los guardianes; y el programa que hay que destruir.

Ninguno es especialmente profundo por separado. Lo interesante es la estructura: te deja elegir, así que si uno se te da mal puedes dejarlo para el final, y la dificultad sube según los vas completando.

  • Motos de luzEl famoso
    Qué hace
    Encerrar al rival en su propio rastro
    Control
    Palanca, giros de noventa grados
    Por qué funciona
    Se entiende sin explicación
  • Los otros tresLos que se olvidan
    Tanques
    Laberinto y disparo con rebote
    Discos
    Puntería con el mando giratorio
    Programa
    Abrirse paso hasta el centro
An arcade machine located within the Noisebridge hackerspace.
An arcade machine located within the Noisebridge hackerspace. Foto: Chive Cream Cheese (CC BY 4.0, Wikimedia Commons).

El mueble, que era la mitad del atractivo

La carcasa lleva pintura fluorescente y luz negra dentro, de forma que los dibujos laterales brillan en un salón a oscuras. En 1982, eso convertía la máquina en el punto más visible de cualquier recreativo.

Y el panel de control tiene dos elementos poco habituales juntos: una palanca con gatillo y un mando giratorio al lado, que se usan a la vez en dos de los cuatro juegos.

La máquina brillaba en la oscuridad. Eso no mejora el juego, pero decide a qué mueble va el chaval con la moneda en la mano.

Arnau San Freda

Lo de la taquilla

La película fue un fracaso comercial moderado en su estreno y la recreativa recaudó una cifra mayor. Se cita constantemente y está documentado en la prensa del sector de la época.

Lo interesante no es la anécdota, es el motivo: el cine tenía que explicar un mundo abstracto en dos horas, y la máquina te metía dentro en cinco segundos sin explicar nada.

  1. La película. Dos horas explicando un mundo abstracto.
  2. La recreativa. Cinco segundos y ya estás pilotando.
  3. El resultado. La máquina recaudó más que la taquilla.
  4. La lección. Un buen concepto no siempre necesita narrativa.
Front view of the arcade game Tron from 1982.
Front view of the arcade game Tron from 1982. Foto: Darth-Wiki-Man (CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons).

Cómo ha envejecido

El de las motos aguanta perfectamente: es un juego de espacio y anticipación que no depende de nada técnico. Los otros tres se notan más de su época, sobre todo el de los discos, que exige una precisión incómoda con el mando giratorio.

Y el conjunto es corto, que en un arcade es una virtud y no un defecto.

  • El de las motos es el que justifica la máquina.
  • El mando giratorio pide práctica: no es un volán, es un dial.
  • La dificultad sube cada vez que completas los cuatro.
  • Y busca una máquina con la luz negra funcionando: es la mitad del asunto.

Preguntas frecuentes

¿Es cierto que recaudó más que la película?

Sí, está documentado en la prensa del sector de la época. La película tuvo un rendimiento comercial modesto y la recreativa funcionó muy bien.

¿Cuántos juegos tiene dentro?

Cuatro: motos de luz, tanques, discos y el asalto al programa. Se elige con el mando giratorio al empezar cada ronda.

¿Para qué sirve el mando giratorio?

Para elegir el minijuego y, dentro de dos de ellos, para apuntar. Es un dial, no un volante, y requiere algo de práctica.

¿Por qué brilla el mueble?

Lleva pintura fluorescente y luz negra en el interior de la carcasa, de forma que los laterales brillan en un salón a oscuras.

Lo bueno y lo malo

Lo que nos gustó

  • El juego de las motos aguanta perfectamente hoy.
  • Cuatro estructuras distintas en una sola máquina.
  • El mueble es uno de los mejores diseñados de la década.

Lo que no

  • Tres de los cuatro minijuegos son flojos por separado.
  • El mando giratorio exige práctica y no perdona.
  • Se agota en pocas partidas.

Veredicto: el concepto por delante de la película

Tron funciona porque no intenta contar nada: coge la imagen más potente de su material de origen y te la pone en las manos sin preámbulo.

Con los años, el juego de las motos se ha desprendido de la marca y se ha convertido en un género propio. Pocos juegos de licencia pueden decir eso.


De otro mueble que se diseñó para que se viera desde la puerta, Space Invaders.

Imagen destacada: recreativa de Tron, fotografía de Darth-Wiki-Man, licencia CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons.

Arnau San Freda

Arnau San Freda es un crítico incansable, amante de los videojuegos con alma y profundidad. Criado entre píxeles y pergaminos, su pasión por el análisis lo llevó a desmenuzar cada mecánica, cada historia y cada línea de código que conforma una obra maestra del gaming. Con un enfoque detallado y sin concesiones, sus reviews combinan conocimiento, humor y una inmersión total en el arte de los videojuegos.

En Criticabits, su misión es separar lo legendario de lo olvidable, siempre con una pluma afilada y un ojo crítico implacable.

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