El sensor verde que parpadea en la parte de abajo de tu reloj no mide el pulso: mide cuánta luz rebota. La sangre absorbe más luz verde que el tejido de alrededor, así que cada latido oscurece un poco la muñeca, y el reloj cuenta esos oscurecimientos. Todo lo que falla, falla ahí.
En corto. Es una medida óptica indirecta y le afecta todo: el movimiento, lo apretada que lleves la correa, el frío, los tatuajes. En reposo suele ser bastante fiable; corriendo, mucho menos. Y no es un electrocardiograma.
Qué es esto. Una explicación, no un análisis con nota. No tengo banco de pruebas para medir esto, así que no hay cifras propias ni puntuación: cada dato lleva su origen al lado. El manual de la casa lo prefiere así antes que inventar un 8,5 para rellenar una rúbrica.
Ficha técnica del pulsómetro óptico
Cómo se llama
Fotopletismografía, PPG para abreviar
Qué emite
Luz, casi siempre verde, a veces infrarroja
Qué mide
La luz que vuelve al fotodiodo
Por qué verde
La sangre la absorbe mucho más que el tejido
Qué lo estropea
El movimiento y la holgura de la correa
Qué no es
Un electrocardiograma
ECG en reloj
Otro sensor distinto, con electrodos
Cómo funciona de verdad
Debajo del reloj hay uno o varios diodos que iluminan la piel y un fotodiodo que recoge lo que rebota. Con cada latido llega más sangre al capilar, se absorbe más luz y vuelve menos. Esa oscilación, repetida, es el pulso.
La luz verde se usa porque la hemoglobina la absorbe con mucha diferencia respecto al tejido de alrededor, así que la señal destaca más sobre el fondo. La infrarroja penetra más y se usa para otras medidas, como la saturación de oxígeno.
- El diodo. Ilumina la muñeca con luz verde.
- El capilar. Con cada latido llega más sangre y absorbe más luz.
- El fotodiodo. Recoge una señal que sube y baja.
- El algoritmo. Cuenta esas subidas y las convierte en pulsaciones.
Por qué falla cuando falla
El enemigo principal es el movimiento. Si el reloj se desplaza sobre la piel, la cantidad de luz que vuelve cambia por razones que no tienen nada que ver con la sangre, y el algoritmo tiene que distinguir una cosa de la otra.
Por eso el mismo reloj que clava el pulso en reposo se pierde durante un entrenamiento de cambios de ritmo, o se engancha a la cadencia de la zancada en vez de al corazón.
- Lo que estorbaFuentes de error
- Movimiento
- Desplaza el sensor sobre la piel
- Correa floja
- Deja entrar luz ambiente
- Frío
- Reduce el riego en la muñeca
- Lo que ayudaPara medir mejor
- Posición
- Un dedo por encima del hueso de la muñeca
- Apriete
- Firme, sin cortar la circulación
- Piel seca
- El sudor y la crema dispersan la luz
Hay otras dos causas que conviene decir sin rodeos: los tatuajes oscuros o muy saturados absorben la luz verde y pueden impedir la lectura, y la pigmentación de la piel también influye en cuánta luz vuelve. No es un defecto del usuario: es un límite del método.
Lo que no es
Un pulsómetro óptico cuenta latidos. Un electrocardiograma registra la actividad eléctrica del corazón, que es otra cosa completamente distinta y sirve para detectar alteraciones del ritmo.
Algunos relojes llevan las dos cosas: el sensor óptico funcionando todo el rato y, aparte, unos electrodos para hacer una derivación única de electrocardiograma cuando tocas la corona con el otro dedo.
Un reloj puede avisarte de que algo raro pasa. No puede decirte qué es. Esa diferencia es la que separa un aviso de un diagnóstico.
Pavel Krazinsky
Para qué sirve entonces
Para las tendencias. El pulso en reposo medido todos los días a la misma hora dice cosas útiles sobre la forma física y sobre si estás incubando algo, aunque cada medida individual tenga margen de error.
Y para entrenar por zonas sin banda pectoral, con la advertencia de que en esfuerzos variables la banda sigue siendo bastante más fiable, porque mide la señal eléctrica y no la óptica.
- Llévalo un dedo por encima del hueso y con la correa firme.
- Para intervalos y cambios de ritmo, banda pectoral.
- Compara contigo mismo a lo largo del tiempo, no con otra persona.
- Y si el reloj avisa de algo raro y repetido, llévalo al médico, no a internet.
Preguntas frecuentes
¿Es fiable el pulsómetro del reloj?
En reposo, bastante. En movimiento, mucho menos, porque el sensor se desplaza sobre la piel y cuesta distinguir el latido del vaivén. Para intervalos y cambios de ritmo, una banda pectoral sigue siendo más precisa.
¿Por qué la luz es verde?
Porque la hemoglobina absorbe la luz verde mucho más que el tejido que la rodea, así que la variación con cada latido destaca más sobre el fondo. La infrarroja penetra más y se usa para otras medidas.
¿Los tatuajes afectan?
Sí. La tinta oscura o muy saturada absorbe la luz y puede impedir que el sensor lea nada. No hay truco: es un límite del método óptico.
¿Sustituye a un electrocardiograma?
No. Cuenta latidos a partir de una señal óptica; un electrocardiograma registra la actividad eléctrica del corazón. Algunos relojes traen ambos sensores, pero son cosas distintas y el reloj no diagnostica.
Lo bueno y lo malo
Lo que nos gustó
- Mide de forma continua y sin banda, todo el día y toda la noche.
- Las tendencias a lo largo de semanas son información útil de verdad.
- En reposo la precisión es razonable en casi cualquier reloj decente.
Lo que no
- El movimiento degrada la medida justo cuando más interesa.
- Tatuajes, frío y correa floja lo estropean sin avisar.
- Se confunde con facilidad con un aparato médico, y no lo es.
Veredicto: buen sensor de tendencias, mal sensor de instantes
El pulsómetro óptico hace algo notable: sacar una señal fisiológica de la cantidad de luz que rebota en una muñeca que se mueve. Que a veces falle no es sorprendente; lo sorprendente es que acierte tanto.
Úsalo para verte a ti mismo a lo largo del tiempo. Para el dato exacto de este segundo concreto, con esfuerzo variable, hay herramientas mejores y más baratas.
De qué consume ese sensor encendido todo el día, la batería de litio. Y de otra medida indirecta que falla en cuanto sales de sus condiciones, el posicionamiento por satélite.
Imagen destacada: pulsera de actividad Fitbit Alta HR con el pulso en pantalla, fotografía de PamD, licencia CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons.




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