Un NAS es un ordenador con discos que sólo hace una cosa: estar encendido y servir archivos. Suena poco, y por eso mucha gente se monta uno con un equipo viejo. Luego descubre que la gracia no está en el hardware, está en que el sistema se ocupe de los discos por ti.
En corto. Lo que se paga en una caja comercial es el sistema y la tranquilidad de que avise cuando un disco empiece a fallar. El hardware es modesto a propósito, y la comparación con un PC reaprovechado no se gana por potencia.
De dónde salen las cifras. No he medido este aparato: no ha pasado por mi banco de pruebas. Cada dato lleva su origen al lado, sea la ficha del fabricante o una medición publicada con nombre. Por eso se publica sin nota: una puntuación que no puedo justificar con números propios es un adorno, no una valoración.
Ficha técnica de un NAS doméstico de dos bahías
Qué es
Almacenamiento conectado a la red
Formato típico
Dos o cuatro bahías para discos de 3,5 pulgadas
Procesador
De bajo consumo, pensado para estar siempre encendido
Redundancia
Espejo entre dos discos o paridad con más
Qué no es
Una copia de seguridad
Consumo
Unos pocos vatios en reposo, según modelo y discos
Lo que se paga
El sistema operativo y el aviso cuando algo falla
La confusión que hay que quitar de en medio
Un espejo entre dos discos no es una copia de seguridad. Si borras un archivo por error, se borra en los dos. Si un programa malicioso cifra la carpeta, la cifra en los dos. Si arde la casa, arden los dos.
La redundancia sirve para otra cosa: para que un disco pueda morir sin que el servicio se caiga ni se pierda nada. Es disponibilidad, no protección.
Redundancia
- Protege de que un disco muera.
- El servicio sigue funcionando.
- No protege de borrados ni de cifrado.
- Está en la misma caja y en la misma casa.
Copia de seguridad
- Protege de errores y de ataques.
- Permite volver a la versión de antes.
- Tiene que estar en otro sitio.
- Hay que probar que se restaura.
Quien monta un NAS pensando que ya tiene copia de seguridad no ha resuelto el problema: lo ha centralizado, que es ligeramente peor.

Comercial o montado en casa
Con un PC viejo y un sistema libre se consigue un NAS más potente por menos dinero. La pregunta es qué ocurre dentro de dos años, cuando haya que actualizar, cuando un disco empiece a dar errores o cuando el que lo montó no tenga la tarde.
Una caja comercial vende exactamente eso: un sistema que se actualiza solo, que manda un correo cuando un disco reporta sectores defectuosos y que tiene aplicaciones para el móvil hechas por alguien.
El hardware de un NAS comercial es modesto y caro. Lo que compras es no tener que acordarte de mirar el estado de los discos.
Pavel Krazinsky
Qué discos poner
Discos pensados para funcionar sin parar, que es una gama concreta y no la misma que la de un ordenador de sobremesa. La diferencia está en la gestión de vibraciones y en cómo reaccionan a un error de lectura.
Ese segundo punto importa más de lo que parece: un disco de sobremesa insiste en leer un sector dañado durante mucho tiempo, y en un conjunto redundante eso puede hacer que el sistema lo dé por muerto.
- Discos de la gama pensada para estar siempre encendidos.
- Dos discos de lotes distintos, si se puede: mueren a la vez menos veces.
- Activa los avisos por correo y compruébalos una vez.
- Y programa una copia fuera de casa. La redundancia no la sustituye.

Qué se puede hacer con él aparte de guardar archivos
Casi todo lo que necesita estar encendido: servidor multimedia, sincronización de carpetas, copias de los móviles de la casa y contenedores para lo que haga falta.
Ese último punto es el que convierte un NAS en la máquina central de una casa, y también el que hace que se quede sin memoria antes de lo previsto. Merece la pena comprar con margen.
- Archivos. Lo básico, y para lo que se compra.
- Copias. De los ordenadores y de los móviles de la casa.
- Multimedia. Servidor de vídeo y música para las pantallas.
- Contenedores. Y aquí se acaba la memoria que habías calculado.
Preguntas frecuentes
¿Un NAS es una copia de seguridad?
No. La redundancia entre discos protege de que un disco falle, no de borrados, errores o programas maliciosos, que se propagan a todos los discos por igual. Hace falta una copia aparte y fuera de casa.
¿Merece la pena uno comercial pudiendo montarlo?
Depende de si te apetece administrarlo durante años. El hardware de una caja comercial es modesto; lo que se paga es el sistema, las actualizaciones y los avisos cuando algo empieza a fallar.
¿Qué discos hay que poner?
De la gama pensada para funcionar sin parar. La diferencia frente a los de sobremesa está en la gestión de vibraciones y en cómo reaccionan ante un error de lectura, que en un conjunto redundante importa mucho.
¿Cuánta memoria hace falta?
Para servir archivos, poca. En cuanto se empiezan a levantar contenedores y servidores multimedia, bastante más de la que uno calcula al comprar. Conviene elegir un modelo ampliable.
Lo bueno y lo malo
Lo que nos gustó
- El sistema avisa cuando un disco empieza a fallar, y eso vale dinero.
- Consumo bajo para estar encendido todo el año.
- Se convierte en la máquina central de la casa sin esfuerzo.
Lo que no
- El hardware es modesto para lo que cuesta.
- Mucha gente lo confunde con una copia de seguridad.
- La memoria se queda corta en cuanto se le añaden servicios.
Veredicto: se paga el sistema, no la caja
Un NAS comercial es hardware caro y modesto envuelto en software que se ocupa de lo aburrido. Dicho así suena mal, pero lo aburrido es exactamente donde se pierden los datos.
Si te ves revisando el estado de los discos cada mes, monta el tuyo. Si no, paga por que alguien te avise.
De la otra máquina pequeña que mucha gente pone al lado, la Raspberry Pi 5.
Imagen destacada: NAS Synology DS213+ de dos bahías, fotografía de Piotr Doroszewski, licencia CC BY 4.0 vía Wikimedia Commons.




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