Francia repartió terminales gratis a millones de hogares a principios de los ochenta, en vez de imprimir guías telefónicas. Con aquel aparato feo y monocromo se consultaban horarios, se compraba, se reservaba y se ligaba, y se pagaba todo en la factura del teléfono. Funcionó durante treinta años.
En corto. No fue un precursor de internet: fue otra cosa, centralizada y cerrada, que resolvió el micropago veinte años antes que nadie. Y esa misma virtud fue la que impidió a Francia subirse a tiempo a la red abierta.
Ficha técnica del Minitel
Despliegue
Desde 1980, generalizado en 1982
Quién lo daba
La operadora estatal, gratis
A cambio de qué
De no imprimir la guía telefónica
Pantalla
Monocroma, texto y gráficos de bloques
Cómo se pagaba
En la factura del teléfono, por minuto
Servicios
Decenas de miles, de empresas privadas
Cierre
30 de junio de 2012
La jugada de dar el aparato gratis
El cálculo era sencillo: imprimir y distribuir la guía telefónica de todo el país costaba una fortuna cada año. Si se sustituía por una consulta electrónica, el terminal se amortizaba solo.
Al regalar el aparato, el Estado consiguió de golpe una base instalada enorme. Y con una base instalada enorme apareció, inmediatamente, quien quería vender algo a través de ella.
- El problema. La guía telefónica en papel costaba muchísimo.
- La decisión. Regalar un terminal a cada abonado.
- La consecuencia. Millones de hogares conectados de golpe.
- El efecto. Un mercado de servicios que nadie había planificado.

El micropago que funcionaba
Ésta es la parte que más mérito tiene. Cada servicio tenía un número, y la tarifa de ese número iba en la factura telefónica del usuario. La operadora cobraba y repartía con el proveedor del servicio.
Eso resolvía de un plumazo el problema que internet tardó dos décadas en abordar: cómo cobrar cantidades pequeñas a mucha gente sin que cada uno tenga que dar sus datos bancarios a cada proveedor.
Por qué internet no lo copió. El sistema funcionaba porque había un único operador que controlaba la red, la facturación y el acceso. Internet nació sin nada de eso, deliberadamente, y el micropago sigue medio sin resolver cuarenta años después.
Lo que se hacía con él
Consultar la guía, comprar billetes de tren, hacer la declaración, mirar notas de exámenes, pedir en algunos comercios y, muy destacadamente, hablar con desconocidos. Los servicios de mensajería y contactos fueron un fenómeno social de primer orden y, durante un tiempo, el negocio más rentable de la red.
También hubo su equivalente de foros, tablones y juegos. Casi todo lo que después se hizo en la web tuvo antes una versión en modo texto y a diez francos el minuto.
- Lo que teníaY funcionaba
- Directorio
- La guía telefónica nacional
- Comercio
- Reservas, billetes y pedidos
- Mensajería
- El negocio más rentable de la red
- Lo que no teníaY pesó
- Apertura
- Todo pasaba por un operador único
- Imágenes
- Texto y bloques, nada más
- Salida
- No conectaba con el resto del mundo

Por qué retrasó a Francia
La tesis más repetida es que el éxito del Minitel hizo que Francia llegara tarde a internet: había ya una infraestructura que funcionaba, que daba dinero y que la gente sabía usar, así que la urgencia por cambiar era menor.
Es una explicación razonable pero conviene no exagerarla: hubo más factores, y la red abierta acabó imponiéndose en todas partes. Lo que sí es seguro es que el sistema aguantó vivo hasta 2012, mucho después de que su sustituto estuviera en cualquier casa.
Un sistema cerrado que funciona es más difícil de abandonar que uno abierto que falla. Ése es el verdadero coste de acertar demasiado pronto.
Thalvas Von Wierhem
Preguntas frecuentes
¿Era internet?
No. Era una red cerrada con un operador único que controlaba el acceso, la facturación y el directorio de servicios. Internet es lo contrario por diseño.
¿Por qué regalaban los terminales?
Porque salía más barato que imprimir y distribuir la guía telefónica de todo el país cada año. El aparato se amortizaba con el ahorro en papel y reparto.
¿Cómo se pagaban los servicios?
Por minuto y en la factura del teléfono. La operadora cobraba al usuario y repartía con el proveedor del servicio. Es un sistema de micropago que funcionaba de verdad.
¿Cuándo se apagó?
El 30 de junio de 2012, con decenas de miles de terminales todavía en uso.
Veredicto: la red que resolvió lo que la nuestra no
El Minitel se cita casi siempre como una curiosidad francesa, y es bastante más que eso: es la demostración de que el micropago es posible cuando hay un intermediario único, y de todo lo que se pierde a cambio.
Treinta años funcionando y un sistema de cobro que aún envidiamos. No está mal para un aparato que se daba gratis para ahorrar papel.
De cómo se conectaba un ordenador antes de todo esto, el acoplador acústico.
Imagen destacada: terminal Minitel, fotografía de A1AA1A, licencia CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons.




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