Durante una década, el Blue Yeti fue el micrófono que salía en todas las fotos de todos los que empezaban a grabar algo. Sigue vendiéndose, sigue siendo razonable y sigue siendo, para la mayoría de la gente que lo compra, el micrófono equivocado. Merece la pena explicar por qué.
En corto. Es un condensador con cuatro patrones de captación y conexión USB. Suena bien en una sala tranquila y recoge toda la habitación en cualquier otra. El patrón cardioide es el que hay que usar; los otros tres son los que dan problemas.
De dónde salen las cifras. No he medido este aparato: no ha pasado por mi banco de pruebas. Cada dato lleva su origen al lado, sea la ficha del fabricante o una medición publicada con nombre. Por eso se publica sin nota: una puntuación que no puedo justificar con números propios es un adorno, no una valoración.
Ficha técnica del Blue Yeti
Tipo
Condensador de tres cápsulas
Patrones
Cardioide, omnidireccional, bidireccional y estéreo
Conexión
USB, sin salida analógica
Controles
Ganancia, silencio, volumen de auriculares y patrón
Salida de auriculares
Sí, con escucha directa
Soporte
De mesa, incluido
Peso
Considerable: es parte del problema y de la solución
Los cuatro patrones, y por qué tres sobran
Un patrón de captación describe de dónde recoge sonido el micrófono. El cardioide recoge de delante; el omnidireccional, de todas partes; el bidireccional, de delante y detrás; y el estéreo, de los lados.
Para grabar una voz sentada delante del micrófono, el correcto es el cardioide y sólo ése. Los demás existen para entrevistas cara a cara, reuniones o grabación de instrumentos, y en un cuarto normal lo único que hacen es meter más habitación en la grabación.
- CardioideEl que hay que usar
- Recoge
- Lo que está delante
- Para qué
- Una voz, un pódcast, una locución
- Nota
- Es el que viene por defecto y casi nadie lo comprueba
- Los otros tresCasos concretos
- Omnidireccional
- Una reunión alrededor de la mesa
- Bidireccional
- Entrevista cara a cara
- Estéreo
- Un instrumento, con criterio
El error más repetido con este micrófono es hablarle por encima, como si fuera un altavoz de mesa. Hay que hablarle de frente, a la rejilla lateral, no por arriba.

Condensador en una habitación normal
Un condensador es sensible por diseño. En una sala tratada eso es una virtud; en un dormitorio con paredes desnudas y una ventana a la calle, recoge el eco, el tráfico y el frigorífico con la misma alegría que la voz.
No hay ajuste que arregle eso del todo. Se mitiga acercándose, bajando la ganancia y poniendo algo blando alrededor, pero la física manda.
Si tu habitación tiene eco, el problema no se resuelve comprando mejor micrófono: se resuelve comprando un micrófono más sordo.
Pavel Krazinsky
Lo que sí hace muy bien
Los controles físicos. Ganancia, silencio y volumen de auriculares en el propio cuerpo, sin abrir ningún panel del sistema. El botón de silencio grande y accesible vale más de lo que parece cuando se hacen directos.
Y la escucha directa por la salida de auriculares, que permite oírse sin el retraso de pasar por el ordenador. Eso, en un micrófono de esta gama, no era habitual cuando salió.
- Enchufa. USB y listo, sin controladores.
- Elige cardioide. Compruébalo, no lo des por hecho.
- Habla de frente. A la rejilla lateral, no por encima.
- Baja la ganancia. Y acércate. En ese orden.

A quién le compensa hoy
A quien grabe en una sala razonablemente tranquila y quiera algo que funcione al enchufarlo, con controles a mano y sin más compras.
A quien grabe en un cuarto con eco, no. Ahí un dinámico va a dar un resultado mejor por un precio parecido, y esa es la recomendación que casi ningún anuncio hace.
- Comprueba que está en cardioide antes de la primera grabación.
- Háblale de frente, no por arriba.
- Si la sala tiene eco, mira un micrófono dinámico antes.
- Y usa un brazo: el soporte de mesa transmite todos los golpes.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se me oye lejos y con eco?
Casi siempre por dos motivos: está en un patrón que no es el cardioide, o le estás hablando por encima en vez de a la rejilla lateral. Y si la sala tiene eco, un condensador lo va a recoger.
¿Cuál de los cuatro patrones hay que usar?
Cardioide para una voz sentada delante. Los otros tres son para entrevistas, reuniones o instrumentos, y en una habitación normal sólo añaden ruido.
¿Es mejor que un micrófono dinámico?
En una sala tranquila y tratada, da más detalle. En una habitación normal, el dinámico suele dar mejor resultado porque recoge mucho menos de lo que no está delante.
¿Hace falta interfaz?
No. Es USB y funciona al enchufarlo, con controles físicos en el propio cuerpo. No tiene salida analógica.
Lo bueno y lo malo
Lo que nos gustó
- Controles físicos de ganancia, silencio y auriculares.
- Escucha directa sin retraso.
- Funciona al enchufarlo, sin controladores ni interfaz.
Lo que no
- Condensador: recoge toda la habitación.
- Tres de sus cuatro patrones sobran para el uso habitual.
- El soporte de mesa transmite golpes; hace falta brazo.
Veredicto: buen micrófono, mal consejo por defecto
El Yeti hace lo que promete y lo hace bien. El problema no es el micrófono: es que se recomienda por costumbre a gente que graba en habitaciones donde un condensador es la peor opción posible.
Si tu sala está tranquila, es una compra sólida y con controles que se agradecen a diario. Si no, gasta el mismo dinero en un dinámico y agradécemelo luego.
Del micrófono dinámico que suele ser la respuesta correcta en una habitación normal, el Shure MV7. Y de los auriculares con los que escucharlo, los DT 770 Pro.
Imagen destacada: micrófono USB Blue Yeti en su acabado Blackout, fotografía de Guillaume Pasquier, dominio público (CC0) vía Wikimedia Commons.




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