Un disco de treinta centímetros, plateado, con vídeo analógico grabado en surcos leídos por láser. Salió en 1978, nunca pasó de minoritario fuera de Japón y sin embargo puso en marcha dos cosas que hoy damos por hechas: la imagen digital doméstica de calidad y el comentario del director.
En corto. Imagen muy superior a la del vídeo doméstico, precio prohibitivo y sin posibilidad de grabar. Perdió el mercado de masas y ganó el de los cinéfilos, que resultó ser el que marcó el camino del DVD.
Ficha técnica del LaserDisc
Lanzamiento
1978, en Atlanta
Tamaño
30 centímetros de diámetro
Vídeo
Analógico; el audio pasó a digital después
Grabación
Imposible: sólo lectura
Dos modos
CAV, con imagen fija perfecta; CLV, más duración
Problema conocido
La degradación del sellado del disco
Herencia
La pista de comentarios y las ediciones cuidadas
Por qué se veía tan bien
El vídeo doméstico de cinta guardaba una señal con poca resolución horizontal y se degradaba con cada copia y con cada reproducción. El LaserDisc guardaba una señal analógica de bastante más ancho de banda y se leía sin contacto físico.
El resultado era una diferencia visible a simple vista en cualquier televisor de la época, más una banda sonora que con los años pasó a ser digital y multicanal mucho antes que en la competencia.
Cinta doméstica
- Resolución horizontal baja.
- Se degrada al reproducir.
- Se puede grabar en casa.
- Barata y en todas partes.
LaserDisc
- Bastante más definición.
- Lectura sin contacto.
- Imposible grabar.
- Caro, y con discos caros.

Los dos modos de grabación
El modo CAV gira a velocidad constante y dedica una vuelta entera a cada fotograma. Eso permite congelar la imagen con nitidez perfecta y avanzar cuadro a cuadro, algo que la cinta no hacía bien.
El modo CLV cabe más minutos por cara pero pierde esa capacidad. Los discos de cine largo solían ser CLV, con la consecuencia que resume el bloque de abajo.
- CAV. Un fotograma por vuelta. Congelación perfecta, menos duración.
- CLV. Más minutos por cara, sin imagen fija fiable.
- La consecuencia. Películas partidas en dos o tres caras.
- El gesto. Levantarse a dar la vuelta al disco a mitad de película.
Lo que inventó para el cine en casa
La pista de comentarios. Como el formato tenía dos canales de audio analógicos además del digital, se podía dedicar uno a que alguien hablara sobre la película mientras se veía. La primera edición con comentario del director se publicó en LaserDisc, a mediados de los ochenta.
Y con ella llegó la idea de la edición cuidada: material adicional, guiones, bocetos, montajes alternativos, relación de aspecto original respetada. Todo eso pasó tal cual al DVD una década después.
Aquí nació el comentario del director

La podredumbre del disco
Muchos discos de determinadas plantas sufren un deterioro conocido entre coleccionistas como podredumbre del láser: el sellado entre las dos capas falla, entra humedad y la capa reflectante se oxida.
Se manifiesta como puntos y rayas de ruido que empeoran con los años hasta hacer el disco inservible. No afecta a todos por igual y depende mucho de dónde se fabricaran, lo que hace de la colección un asunto más delicado de lo que parece.
- CAV para imagen fija perfecta; CLV para duración.
- El audio digital llegó después y convivió con el analógico.
- La pista de comentarios nació aquí, no en el DVD.
- Y cuidado con la podredumbre: depende mucho de la planta de origen.
Preguntas frecuentes
¿Se veía mejor que el vídeo doméstico?
Sí, y de forma visible en cualquier televisor de la época: bastante más definición y sin degradación por reproducción, porque la lectura es óptica y no hay contacto.
¿Por qué había que dar la vuelta al disco?
Porque en el modo de más duración cabía aproximadamente una hora por cara. Las películas largas ocupaban dos o tres caras y había que darles la vuelta.
¿Se podía grabar?
No. Era un formato de sólo lectura, y ésa fue una de las razones de que nunca compitiera de tú a tú con el vídeo doméstico en el mercado de masas.
¿Qué es la podredumbre del láser?
Un deterioro por fallo del sellado entre las capas del disco: entra humedad, la capa reflectante se oxida y aparecen ruido y puntos que empeoran con los años. Depende mucho de la planta donde se fabricara.
Veredicto: perdió el mercado y ganó el criterio
El LaserDisc nunca fue un formato de masas fuera de Japón y aun así decidió cómo serían las ediciones domésticas de cine durante los treinta años siguientes.
Cuando llegó el DVD, no tuvo que inventar el comentario del director ni el material adicional ni el respeto por el formato original: lo copió de aquí.
De la otra apuesta de formato que Sony perdió en el salón, el Betamax.
Imagen destacada: reproductor Pioneer CLD-1030 de LaserDisc, fotografía de Dillan Payne, licencia CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons.




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