Una cámara web sin micrófono, sin enfoque automático y sin resolución 4K. Dicho así parece una lista de carencias, y sin embargo cada una de las tres es una decisión tomada a propósito. Elgato ha renunciado a lo que queda bien en la caja para quedarse con lo que se ve en pantalla. Vamos a ver si le sale la cuenta.
En corto. Cámara web de 1080p a 60 fotogramas, sin comprimir, con enfoque fijo y sin micrófono. Pensada para quien graba o emite desde una posición fija y ya tiene un micro decente. Ronda los 120 euros, que es mucho para una cámara web y poco para lo que hace.
De dónde salen las cifras. No he medido este aparato: no ha pasado por mi banco de pruebas. Cada dato lleva su origen al lado, sea la ficha del fabricante o una medición publicada con nombre. Por eso se publica sin nota: una puntuación que no puedo justificar con números propios es un adorno, no una valoración.
Ficha técnica de la Elgato Facecam MK.2
Vídeo
1080p a 60 fps, sin comprimir
Sensor
Sony STARVIS CMOS de 1/2,5 pulgadas
HDR
Sí, hasta 1080p a 30 fps
Enfoque
Fijo, optimizado para 30-120 cm
Micrófono
No lleva
Conexión
USB 3.0
Precio
119,99 € en la tienda de Elgato
Las tres ausencias, explicadas
No lleva micrófono. Elgato lo dice sin rodeos en su propia ficha: los micrófonos integrados de las cámaras web son malos. Tiene razón. Y quitar uno malo de la caja es más honesto que incluirlo para poder ponerlo en la lista.
No tiene enfoque automático. El enfoque es fijo, calculado para una distancia de entre 30 y 120 centímetros. Si estás sentado frente al ordenador, ahí estás. Y a cambio la imagen nunca sale a buscar el foco en mitad de una frase.
- Sin micrófonoAusencia nº 1
- Qué falta
- Micrófono integrado
- Por qué
- Elgato dice en su ficha que los de las cámaras web son malos
- Qué te cuesta
- Sumar un micro USB al presupuesto
- Enfoque fijoAusencia nº 2
- Qué falta
- Enfoque automático
- Por qué
- Está calculado para una distancia de 30 a 120 cm
- Qué ganas
- Una imagen que no respira ni se va de foco sola
- Sin 4KAusencia nº 3
- Qué falta
- Resolución 4K
- Por qué
- A cambio, el doble de fotogramas
- Qué ganas
- Movimiento suave, que es lo que de verdad se nota al otro lado
No graba en 4K. Da 1080p a 60 fotogramas, y esa es la elección correcta: en una videollamada o en una emisión, la fluidez se ve mucho más que la resolución.
Lo que sí hace: vídeo sin comprimir
Esta es la característica que justifica el precio y la que nadie mira.
Casi todas las cámaras web comprimen el vídeo dentro de la cámara y mandan el resultado por USB. Eso ahorra ancho de banda y ensucia la imagen: bloques en las zonas oscuras, bordes sucios en el movimiento.
La Facecam MK.2 manda la imagen sin comprimir por USB 3.0. El ordenador recibe lo que ve el sensor. En una emisión con poco movimiento no notarás gran cosa; en cuanto gesticulas o el fondo se mueve, la diferencia salta.
El sensor es un Sony STARVIS de 1/2,5 pulgadas, del tipo que se usa en cámaras de vigilancia por su comportamiento con poca luz. En un salón por la noche, eso se agradece.
Uso diario
Se configura desde el programa de Elgato, que permite tocar exposición, balance de blancos y el resto a mano y guardarlo en la propia cámara. Ese último detalle importa: ajustas una vez y la cámara se acuerda.
El HDR llega hasta 1080p a 30 fotogramas. O HDR o 60 fotogramas, no las dos cosas. Yo me quedaría con los 60.
Elige HDR si…
- Grabas con una ventana detrás o luz muy desigual.
- Te mueves poco y estás sentado.
- Prefieres rango dinámico antes que suavidad.
Elige 60 fps si…
- Gesticulas, te mueves o emites en directo.
- Quieres que el movimiento se vea suave.
- Vas a montar el vídeo después.
Y como no lleva micrófono, presupuesta uno. Cualquier micro USB decente costará entre 60 y 120 euros más, y es ahí donde se nota de verdad la calidad de una grabación.
El fabricante dice que es para creadores de contenido. También es para quien pasa cuatro horas al día en videollamada —un hábito que no se fue con el cierre de Skype— y está harto de verse borroso.
Precio
En la tienda de Elgato está a 119,99 euros. Lo he visto también a 109,99, así que se mueve.
Ciento veinte euros por una cámara web suena a disparate al lado de las de treinta. Y lo es, si tu uso es una reunión semanal.
- Cámara web de 30 euros. Cumple para una reunión semanal. Comprime dentro, enfoca cuando quiere y con poca luz se rinde.
- Facecam MK.2, unos 120 euros. Sin comprimir, 60 fotogramas y sensor que aguanta el salón de noche. Sin micrófono.
- Cámara de fotos con capturadora. La mejor imagen con diferencia. Varias veces el precio, media mesa ocupada y una batería que vigilar.
Deja de serlo si tu cara es parte de tu trabajo. En ese caso compite contra la alternativa real, que es montar una cámara de fotos con una capturadora, y eso cuesta varias veces más y ocupa media mesa.
Preguntas frecuentes
¿Por qué no lleva micrófono?
Porque Elgato considera que los micrófonos integrados en las cámaras web dan mala calidad, y lo dice en su propia ficha. La decisión obliga a comprar un micro aparte, pero evita pagar por un componente que casi nadie acabaría usando en serio.
¿El enfoque fijo es un problema?
Sólo si te mueves mucho. Está calculado para una distancia de entre 30 y 120 centímetros, que es la de cualquiera sentado frente al ordenador. A cambio, la imagen nunca se pone a buscar el foco en mitad de una frase.
¿Merece la pena frente a una cámara web de 30 euros?
Depende de para qué. Para una reunión semanal, no. Si grabas, emites o pasas horas en videollamada, la diferencia en fluidez y en comportamiento con poca luz es evidente y se nota desde el primer minuto.
¿Se puede usar sin instalar el software?
Sí, funciona como cámara web normal al conectarla. El programa sirve para ajustar exposición y balance de blancos a mano, y lo bueno es que esos ajustes se guardan dentro de la cámara, así que después puedes prescindir de él.
Lo bueno y lo malo
Lo que nos gustó
- Vídeo sin comprimir por USB 3.0: imagen limpia en movimiento.
- 1080p a 60 fotogramas, que es lo que de verdad se ve.
- Sensor Sony STARVIS: aguanta bien la luz pobre.
- Los ajustes se guardan en la propia cámara.
Lo que no
- Sin micrófono: hay que sumar uno al presupuesto.
- Enfoque fijo: te obliga a una distancia concreta.
- O HDR o 60 fotogramas, no las dos cosas.
- Ciento veinte euros es mucho si sólo la usas para reuniones.
Veredicto: una cámara web que ha renunciado a lo que no sirve
Me gusta cuando un fabricante quita cosas y lo explica. Aquí faltan el micrófono, el enfoque automático y el 4K, y las tres ausencias mejoran el resultado final.
Lo que queda es una imagen limpia a 60 fotogramas y sin comprimir, que es exactamente lo que se ve en una emisión o en una videollamada larga.
Me gusta cuando un fabricante quita cosas y lo explica. Aquí faltan tres, y las tres ausencias mejoran el resultado.
Pavel Krazinsky
El precio sigue siendo alto para lo que la mayoría de la gente necesita. Si tu cara no forma parte de tu trabajo, hay opciones de treinta euros que cumplen.
Y si lo es, súmale un micrófono desde el primer día. Una imagen estupenda con sonido malo sigue siendo una grabación mala.
Imagen del producto: Elgato (elgato.com), utilizada con fines informativos para ilustrar este análisis.




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