Tengo un pendrive de 64 gigas en el llavero con once sistemas operativos dentro. Windows 11, tres Ubuntus distintos, un Debian, dos herramientas de rescate, un Clonezilla y algún ISO que ya ni recuerdo por qué metí. No he formateado ese USB desde 2021. Cada vez que quiero añadir algo, arrastro el archivo y listo. Eso es Ventoy, y es una de esas herramientas que te hace preguntarte cómo lo hacías antes.
En corto: funciona de maravilla y resuelve un problema real que arrastramos veinte años. Pero arrastra una polémica seria sobre binarios sin fuente que conviene conocer antes de meterlo en tu llavero de administrador.
El problema que resuelve
Antes de Ventoy
- Descargar el ISO.
- Abrir Rufus o dd y formatear el pendrive entero.
- Esperar diez minutos y rezar.
- ¿Otro sistema? Vuelta a empezar, borrando lo anterior.
Con Ventoy
- Preparar el USB una sola vez.
- Copiar los ISO como quien copia fotos.
- Al arrancar sale un menú con todo lo que hayas metido.
- BIOS antigua, UEFI, Arranque seguro e ISO de más de 4 GB.
Funciona con BIOS antigua y con UEFI, se lleva bien con Arranque seguro y admite ISO de más de 4 GB. En la práctica, un solo pendrive sustituye a la caja de zapatos con veinte USB rotulados a boli.
Y ahora la parte incómoda
Ventoy se presenta como software libre. Y lo es a medias.
Dentro del proyecto hay binarios precompilados —blobs, en la jerga— cuyo código fuente no se publica junto al resto. Alguien lo señaló públicamente y la conversación lleva años abierta sin cerrarse del todo.
- El autor tardó años en responder a las dudas sobre esos binarios.
- Su identidad no está establecida con claridad.
- Distribuir binarios sin la fuente correspondiente podría chocar con la propia GPLv3 bajo la que el proyecto dice publicarse.
La respuesta que llegó fue listar los blobs con instrucciones de compilación. Parte de la comunidad la consideró enrevesada y difícil de reproducir, que en este terreno es otra manera de decir que no sirve.
Por qué importa aquí más que en otros sitios
Porque una compilación reproducible es lo que te permite comprobar que el binario que ejecutas sale exactamente del código que has leído. Sin eso, la cadena de confianza se rompe justo en el punto donde a un atacante le interesaría colarse.
Y hablamos de una herramienta que arranca antes que el sistema operativo, en el ordenador de gente que se dedica a administrar los ordenadores de otros. El sitio con más privilegios de toda la máquina.
Que conste. No hay ninguna prueba pública de que Ventoy haga nada malo. Nadie ha encontrado nada. El problema no es lo que se ha demostrado: es lo que no se puede comprobar.
Preguntas frecuentes
¿Hay que formatear el pendrive cada vez?
No. Se prepara una vez y a partir de ahí solo copias y borras archivos ISO como en cualquier unidad. Ese es todo el truco.
¿Funciona con Arranque seguro?
Sí, aunque en algunos equipos hay que aceptar su certificado la primera vez. En máquinas muy cerradas por política de empresa puede dar guerra.
¿Es peligroso usarlo?
No hay ningún incidente documentado. Lo que hay es una imposibilidad de verificar parte del código que ejecuta. Cada uno decide cuánto le pesa eso según lo que haga con la herramienta.
Cómo funciona por dentro
Ventoy instala un gestor de arranque propio en el pendrive y deja el resto del espacio como una partición normal. Cuando enciendes el ordenador desde ese USB, ese gestor lee lo que hay en la partición, te lista los ISO que encuentre y arranca el que elijas.
- 11Sistemas en un pendrive
- 64 GBLo que ocupa el llavero
- 2021Última vez que lo formateé
- 0Veces que hay que repetirlo
La gracia está en que no descomprime nada. El archivo ISO se queda tal cual, entero, en el disco. Ventoy monta un arranque que lo trata como si fuera un disco insertado. Por eso puedes tener once sistemas sin que se pisen: son once archivos en una carpeta.
También admite persistencia en algunas distribuciones, que significa que los cambios que hagas en una sesión en vivo sobreviven al reinicio. Requiere preparar un archivo aparte y configurarlo, así que no es automático, pero está.
Qué hay enfrente
- RufusWindows
- Qué hace
- Graba un ISO en un pendrive, y lo hace excelente
- Cuántos ISO
- Uno. Para el siguiente, formateas
- Binarios opacos
- No se mete en ese jardín
- balenaEtcherLos tres sistemas
- Qué hace
- Lo mismo que Rufus, más bonito
- Cuántos ISO
- Uno, con la misma limitación de fondo
- Binarios opacos
- No se mete en ese jardín
- Easy2BootEl rival directo
- Qué hace
- Multiarranque de verdad, como Ventoy
- Cuántos ISO
- Los que quieras
- Binarios opacos
- Prepararlo es bastante más artesanal
Ninguno resuelve el asunto de los binarios, porque ninguno se mete en ese jardín: hacen menos cosas y por eso no lo necesitan. Esa es exactamente la disyuntiva.
Veredicto
Como herramienta, Ventoy es sobresaliente. Resuelve de raíz un engorro que llevábamos dos décadas aguantando, no cuesta nada y lleva años funcionando sin romperse.
Como pieza de software libre, tiene una mancha que el proyecto no ha querido o no ha sabido limpiar. Y a mí me lo van a contar: llevo años usándolo mientras escribo esto, así que no vengo a dar lecciones.
En mi pendrive personal, sigue. En el USB con el que entras al servidor de un cliente, yo me lo pensaría dos veces. La diferencia no es técnica: es de a quién le explicas el marrón.
Thalvas Von Wierhem
Excelente herramienta, con asterisco. Y el asterisco lleva años ahí.
Si te interesa el software que se instala una vez y se olvida, ahí está lo que escribimos sobre Syncthing. Para el otro lado del oficio, la administración de máquinas ajenas, tienes Plesk Obsidian; y sobre software que se apaga sin avisar, el cierre de Skype.




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